sábado, 20 de agosto de 2011
Música y cerebro
1. La cocaína eleva la dopamina en un 22% la música en un 21%
2. El cerebelo hace agitar la cabeza con el rock y menear las caderas con la salsa
Enlace de la imagenLas diferencias en nuestra habilidad para apreciar la música se deben, según los científicos, a diferencias estructurales del cerebro y a la exposición a un entorno repleto de melodías. Durante los años 90, neurólogos alemanes compararon imágenes de resonancia magnética de 27 pianistas diestros con los de 27 personas diestras que no eran músicos. Así descubrieron que la parte del cerebro asociada con el procesamiento auditivo era mayor en el hemisferio izquierdo de los músicos, particularmente en aquellos que se vieron fuertemente expuestos a la música antes de los siete años.
Incluso se determinó que el cuerpo calloso, un área compuesta por millones de fibras nerviosas que conectan ambos hemisferios, es entre 10% a 15% más gruesa que en aquellos que no son músicos o quienes empezaron a practicar más tarde. De hecho, Levitin explica que varios estudios muestran que si un niño no se ve expuesto a la música durante sus primeros 10 años de vida, tal vez nunca llegue a desarrollar un gusto por este arte. El experto agrega que no todos quienes escuchan música o aprenden a tocarla desde pequeños se convierten en Mozart, pero sí desarrollan una agudeza particular para identificar ritmos, arreglos y partituras. La música no sólo afecta nuestro cerebro, sino que modula la presión sanguínea, el ritmo cardíaco y la respiración. Un equipo dirigido por el doctor Luciano Bernardi, de la Universidad de Pavia (Italia), analizó a 24 voluntarios, la mitad de los cuales eran cantantes semiprofesionales y el resto correspondía a personas sin entrenamiento musical. Al escuchar cinco selecciones de autores como Beethoven, Bach y Puccini, seguidos de segmentos de dos minutos de silencio, los expertos descubrieron cómo los crescendos de cada tema generaron una contracción proporcional de vasos sanguíneos y aumentos en la presión sanguínea y ritmo cardíaco, además de una respiración más intensa. El análisis también mostró que durante los tramos más sosegados, dichas medidas decayeron. Pero más importante aún es que las secciones más ricas de cada tema, como aquellas existentes en las arias de Verdi y cada una de las cuales dura unos 10 segundos, hacen que el ritmo cardíaco se sincronice con el de la musica. Se trata de una compenetración que se dio en ambos grupos de voluntarios, aunque los músicos desplegaron una respuesta más intensa.
5. Los pies marcan para aligerar el aumento de la circulación
Enlace de la imagen, escultura deMcClure-Dahlstrom
Varios investigadores plantean que llevar el ritmo con los pies mientras escuchamos un tema en la radio en realidad opera como un mecanismo automático para aligerar el aumento de circulación sanguínea que se produce en nuestras piernas, generado especialmente por la activación de las zonas motoras del cerebro. Greg McLatchie, cirujano y especialista en actividad deportiva de la Universidad Sunderland (Inglaterra), explicó al diario The Guardian, que la práctica de llevar el ritmo es particularmente buena para mejorar la circulación. "Hay gente que mueve sus pies hasta 10 horas diarias, ya sea porque en su cabeza ronda una canción o simplemente lo hacen mientras ven televisión, trabajan o comen. Tal vez no lo consideremos como una actividad física, pero lo es y, además de mejorar la circulación, nos ayuda a mantener nuestro peso a raya". Según un reporte de la Clínica Mayo, mover los pies de forma constante por ocho horas equivale a una sesion de 30 minutos de squash, en términos de quema de calorías. "Para realizar este movimiento se usa el músculo más grande de la pantorrilla, el cual necesita energía de carbohidratos, por lo que activarlo va quemando calorías", agrega McLatchie. 6. Las conciertos en vivo activan zonas cerebrales ligadas a las emociones pero un mp3 no
Piano pianista, del artista Jesús Rodríguez Vásquez. Tomado de Gal
Científicos de la Universidad Florida Atlantic (EE.UU.) identificaron aspectos claves de una presentación en vivo que activan las zonas cerebrales ligadas a las emociones, además de mostrar, por primera vez, cómo estos pequeños detalles cautivan al cerebro en tiempo real. Los expertos grabaron una interpretación de una obra de Chopin, realizada por un pianista profesional, y luego elaboraron una versión digital de la misma pieza en un computador. Al analizar la reacción de aficionados a la música, mediante resonancia magnética, se determinó que la pieza intepretada por un humano -que incluía cambios dinámicos de ritmo e intensidad- generó más actividad en las zonas cerebrales ligadas a las emociones y la recompensa. Y lo que es más importante es que las ligeras variaciones generaron cambios en la actividad neuronal en tiempo real, sobre todo en las áreas motoras responsables de seguir el ritmo y en el sistema cerebral ligado a la neuronas espejos, el cual se activa cuando las personas observan cómo alguien más realiza una acción que ellas mismas pueden hacer. Fuente
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-La música nos da placer porque es una droga para el cerebro
viernes, 19 de agosto de 2011
¿Por dónde va la manipulación científica del cerebro?
“Se publica mucha basura sobre estudios cognitivos con resonancia magnética funcional, incluso en Science y Nature… ¡Especialmente en Science y Nature!”, así dijo la neurocientífica del MIT, Nancy Kanwisher en un seminario de neurociencia. La doctora Kanwisher se refería, por un lado, a la propensión de este tipo de revistas a publicar resultados impactantes aunque la metodología del trabajo sea débil, y por otro lado, a que los estudios cognitivos con resonancia magnética funcional (fMRI) están de moda, y más en áreas como el neuromarketing o la neuroeconomía.
La neurociencia despierta grandes expectativas porque el estudio del cerebro vive un momento apasionante. La plasticidad neuronal es mucho mayor de lo que se imaginaba; tenemos nuevas técnicas que permiten activar y desactivar circuitos neuronales con luz óptica; podemos ‘leer’ la actividad del cerebro, descodificarla y mover un cursor sobre una pantalla de ordenador con el pensamiento.
Y sin embargo, aunque seamos capaces de entrenar nuestra memoria y darle smart drugs (drogas inteligentes), la memoria nos seguirá engañando constantemente. Según el psicólogo de Harvard Daniel Shacter, “cuando recordamos el pasado siempre mezclamos realidades con imaginación y eventos inconexos, sobre todo en momentos emocionales fuertes”. O, como afirma Matthew Wilson, investigador en memoria y sueño del MIT, “cuanto más creemos que un recuerdo es certero, más falso suele ser”, una conclusión nada intuitiva publicada por primera vez en 1992 y corroborada por varios estudios.
La neurociencia despierta grandes expectativas porque el estudio del cerebro vive un momento apasionante. La plasticidad neuronal es mucho mayor de lo que se imaginaba; tenemos nuevas técnicas que permiten activar y desactivar circuitos neuronales con luz óptica; podemos ‘leer’ la actividad del cerebro, descodificarla y mover un cursor sobre una pantalla de ordenador con el pensamiento.
Y sin embargo, aunque seamos capaces de entrenar nuestra memoria y darle smart drugs (drogas inteligentes), la memoria nos seguirá engañando constantemente. Según el psicólogo de Harvard Daniel Shacter, “cuando recordamos el pasado siempre mezclamos realidades con imaginación y eventos inconexos, sobre todo en momentos emocionales fuertes”. O, como afirma Matthew Wilson, investigador en memoria y sueño del MIT, “cuanto más creemos que un recuerdo es certero, más falso suele ser”, una conclusión nada intuitiva publicada por primera vez en 1992 y corroborada por varios estudios.
Potenciar artificialmente la memoria y el aprendizaje
Quizá nunca podremos mejorar cualitativamente la memoria, pero sí cuantitativamente. Los neurocientíficos ya utilizan estimulación transcraneal eléctrica o magnética (TMS) en terapias de regeneración neuronal y contra la depresión. Ambas técnicas no invasivas aumentan la memoria de trabajo que recuerda datos por un período corto de tiempo.
Activando externamente áreas del córtex motor, se aprenden más rápido algunas tareas motoras complejas. Estimular áreas del lenguaje aumenta la retención de palabras y actuando sobre el lóbulo parietal se mejora el reconocimiento de objetos.
Varios estudios sugieren que la TMS también puede modificar los estados de humor de pacientes sanos y su razonamiento cognitivo.
Incluso existen experimentos en los que la estimulación magnética transcraneal, aplicada para desbaratar la actividad de las neuronas, ha logrado que un grupo de personas cambiaran ciertos juicios morales.
Los neurocientíficos aseguran que todos estos resultados son científicamente significativos, pero reconocen que falta comprobar que lo sean clínicamente. Es decir, que tengan un efecto notorio. Quizás por eso el neuroingeniero Ed Boyden se atreve a afirmar: “yo soy partidario de implantar electrodos y sensores directamente encima de la corteza cerebral. Son mucho más fiables y los pinchazos bajo el cráneo no generan ningún daño; tenemos cerebro de sobra”.
Encender y apagar neuronas con luz
Boyden se refiere a que el cráneo genera demasiado ruido a la hora de estimular el cerebro de manera no invasiva. Animado por los éxitos de los implantes cocleares y los electrodos para el tratamiento del párkinson, defiende que ya podemos empezar a manipular el cerebro con garantías de seguridad. Insiste en que debemos ser cuidadosos, responsables, y éticos, pero que “la ciencia ha progresado a base de asumir riesgos”.
“Imagínate al primero que le dijeron que le iban a dar un poco de extracto de hongo porque contenía una sustancia llamada penicilina”, dice Ed Boyden para defender su postura. No es un simple provocador. En realidad es uno de los artífices de la principal revolución de la neurociencia en los últimos cinco años, la optogenética, que es la inserción de genes que permitan encender y apagar circuitos neuronales con luz óptica.
El principio es relativamente sencillo. En los años 70 se descubrieron unos canales en las membranas de bacterias, arqueas y algas, que dejaban pasar iones cargados positivamente cuando recibían luz: los canales de rodopsina.
Bien entrada la primera década del siglo XXI, Ed Boyden (ver video) y otros investigadores elucubraron que, si lograban incorporar estos canales iónicos a neuronas mediante ingeniería genética, podrían utilizar frecuencias de luz para activar a voluntad la señal eléctrica de las neuronas.
El dr. Ed Boyden muestra la técnica no invasiva de estimulación cerebral transcraneal. Imagen tomada de Flickr, © Mike Lee Todos los derechos reservados
Dicho y hecho. Encontraron un canal de rodopsina que se abría con luz azul y se crearon los primeros cultivos de neuronas que se excitaban al recibirla. Luego se introdujeron esos canales en las neuronas de moscas, gusanos, ratones y ratas, y ya se han insertado en cerebros de primates no humanos. Cuando les llega luz azul a través del cráneo, ciertas partes de su cerebro se activan, dejando ver qué función concreta tienen esos circuitos neuronales.
Otros canales hacían lo contrario, permitir la entrada de iones negativos de cloro bajo luz amarilla. Cuando se incorporaron a neuronas, se consiguió que estas se silenciaran al recibir luz amarilla. Los neurocientíficos tienen en sus manos un sistema para encender y apagar circuitos neuronales in vivo y ver qué ocurre. Es una herramienta poderosísima para la investigación básica, que en los últimos años se ha expandido a enorme velocidad por laboratorios de neurociencia de todo el mundo.
No contento con utilizar los canales como herramienta de investigación, Boyden defiende que la optognética podrá servir para tratar enfermedades como párkinson, depresión y epilepsia. En modelos animales ya se han producido resultados prometedores: el pasado abril un estudio anunciaba que los canales de rodopsina habían devuelto la visión a ratones ciegos. Recientemente se han encontrado canales iónicos más sensibles, maneras más seguras de introducirlos, mayor especificidad neuronal y nuevas formas de hacer llegar los pulsos de luz al cerebro.
La frontera entre neurociencia y neurotecnología ha sido holgadamente superada. El debate entre expectativas y límites éticos será apasionante.
agenciainc
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EE.UU. DETIENE DEPORTACIONES DE INDOCUMENTADOS
La Casa Blanca anunció este jueves 18 de agosto que postergará indefinidamente las deportaciones de extranjeros sin papeles que no tengan expedientes criminales o que no representen una amenaza a la seguridad nacional. Esta paralización en las deportaciones no aplica en los casos de las personas que recientemente han cruzado la frontera y han sido apresados.
La decisión, comunicada a BBC Mundo por dos altos funcionarios de gobierno en una conferencia telefónica, tal como lo ve este blog, semejante vuelta de tuerca es una variación en las políticas migratorias de la gestión de Barack Obama, y no un cambio importante ya que se trata de una paralización en las deportaciones y no una verdaedera transformación en las leyes de deportación. Sobretodo porque en el transcurso de la pasada campaña electoral Obama prometió una reforma migratoria y como respuesta a ello, su administración alcanzó un número récord de deportaciones.
Las nuevas políticas de inmigración sólo son válidas para aquellos que tienen una causa de deportación pendiente (lo que técnicamente se conoce como removal procedures) y permitirán que estos inmigrantes postulen para un permiso de empleo, aunque sin garantías de que éste les sea concedido.
Sin embargo, no significa que sus causas de deportación vayan a ser clausuradas o cerradas pues, sólo serán congeladas y ser reabiertas en cualquier momento por el gobierno, si reciben información sobre presuntas conductas delictivas de los beneficiarios o a discreción de los funcionarios de migración.
Es por eso, que el cambio de estrategia apuntará ahora a concentrar los recursos en casos de indocumentados convictos por crímenes diversos, personas que hayan cruzado ilegalmente la frontera recientemente (en lugar de aquellos sin papeles que llevan muchos años instalados en el país) o que hayan reincidido en el ingreso ilegal después de haber sido deportados en el pasado.
Son, en la jerga de las dependencias de migración estadounidense, "residente ilegales de nivel 1" o de alto riesgo. Los demás casos serán considerados "no prioritarios".
Los anuncios continúan los lineamientos expresados por el secretario del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), John Morton, en un memorándum de junio pasado. En él, instruía a sus empleados a utilizar el "criterio de discrecionalidad" a la hora de iniciar un proceso de deportación y evaluar cuestiones tales como cuánto tiempo lleva la persona en el país, si tiene cónyuge o hijo estadounidense o si posee antecedentes delictivos.
"Somos escépticos sobre la habilidad del ICE y las patrullas fronterizas de hacer de esta política la nueva norma, teniendo en cuenta cómo han operado estas agencias durante años. Pero este anuncio establece un nuevo nivel de responsabilidad y claridad que deberían llevar seguridad y estabilidad a miles de familias que hoy se ven desmembradas por las deportaciones", apuntó la organización civil America's Voice, que aboga por una reforma migratoria integral.
En tanto, los grupos reacios a suavizar las políticas migratorias consideraron el anuncio como una velada "amnistía administrativa".
"Habiendo fracasado por el proceso legislativo, la administración de Obama simplemente ha decidido usurpar la autoridad constitucional del Congreso e implementar un programa de amnistía para millones de inmigrantes ilegales", señaló Dan Stein, presidente de la conservadora Federación Estadounidense para la Reforma Migratoria (FAIR, por sus siglas en inglés).
Fuente: BBC.
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