miércoles, 27 de junio de 2012

Por qué no podrás experimentar el instante de tu propia muerte

Una teoría neurocientífica de la muerte: ya que nuestro cerebro tarda en integrar una experiencia consciente vivimos siempre en el pasado, cuando surge la conciencia de la muerte--de ese instante fatal-- ya estamos muertos


¿Tienes un mórbida curiosidad por saber lo que se sentiría recibir un balazo en la cabeza, chocar contra un vidrio a cientos de kmph o simplemente sentir ese último aliento en toda su extensión? Puedes dejar de preguntártelo, puesto que difícilmente lo sabrás, incluso si te sucede a ti.

Por una parte esto se dificulta puesto que el cerebro tarda en procesar una experiencia. Las señales que percibimos e integramos como experiencias tardan en viajar a través del neurocórtex y en ser asimiladas. El neurocientífico David Eagleman señala que estrictamente “siempre estamos viviendo en el pasado”. Nuestro cerebro tarda entre 150 milisegundos y 300 milisegundos, según Eagleman,en ensamblar una experiencia consciente después de percibir una señal. Esto ocurre porque nuestro cerebro se toma el tiempo de sincronizar todo lo que percibimos, cuando las cosas ocurren a diferentes velocidades y a diferentes distancias (por ejemplo el sonido y la luz viajan a diferente velocidad, algo que cotidianamente podemos percibir en un rayo).

Incluso un accidente automovilístico tarda menos. A los 8.5 ms las bolsas de aire se disparan; a los 15 ms el auto empieza absorber la temperatura del impacto; a los 70 ms el pasajero ya ha rebotado dentro del auto –el punto en el que los expertos declaran el evento como completo.


El caso de un disparo de bala es aún más rápido. Aunque existen numerosos casos en los que se ha podido sobrevivir un impacto de bala, cuando éstas atraviesan partes del cerebro sin causar mucho daño debido a su tamaño. Pero aunque la persona sobreviva, la conciencia, al ser un fenómeno delicado que depende de la interacción de señales eléctricas viajando en el cerebro consistentemente, fácilmente se pierde ante el trauma de un impacto.

Así que será difícil que experimentes el veloz instante de la muerte: que sientas ese momento justo en el que mueres, pasará, según esta teoría científica, sin conciencia, un momento no tendrás idea de lo que está por sucederte, seguirás en el pasado, cuando ya habrás dejado de ser. La muerte sería justamente aquello que es inaprehensible, indescriptible, de lo cual no sólo no podemos extraer información, como un agujero negro, sino durante lo cual tampoco podemos procesar información.

Sin embargo, algunos investigadores plantean versiones alternativas. El físico Gary Hammond sugiere que ocurre “una dilación relativista del tiempo a último minuto que provee ‘una vida después de la muerte’ que en realidad ocurre microsegundos antes de la muerte y que por su enorme dilación temporal parece ocurrir después de la muerte”, dice Hammond. Aunque no escapamos de la idea de que la percepción de la muerte es una ilusión, la teoría de Hammond al menos provee de una post-experiencia de muerte.

Más radical es la teoría de Anthony Peake, quien sostiene que a través de la detonación de un neurotransmisor, debido al estrés que sobreviene al morir, no sólo experimentamos ese instante final, experimentamos todos los momentos de nuestra vida en una especie de holograma:

Sugiero que en lo que llamo Experiencias de Muerte Real, la persona que muere experimenta todas las percepciones reportadas en las clásicas experiencias cercanas a la muerte pero a grandes rasgos. Propongo que su percepción del tiempo se acelera tanto que literalmente se salen del ‘tiempo del reloj’ (el tiempo como es percibido por otros tales como un observador que presencia a un sujeto muriendo) y repentinamente se hallan en una zona atemporal forjada por la mente. Dentro de este estado atemporal entre la vida y la muerte (un estado que desde siempre ha sido reconocido por muchas religiones, llamado el “Bardo” por los budistas tibetanos y el “Limbo” por los cristianos) se experimenta la ‘revisión panorámica de la vida’, como la llaman los investigadores de las experiencias cercanas de la muerte. Sin embargo, a diferencia de los reportes de experiencias cercanas a la muerte como ‘mi vida destelló ante mis ojos’, yo sugiero que en la experiencia real de la muerte la vida se experimenta ‘en tiempo real’, literalmente revives minuto a minuto toda tu vida. El universo interno en el que esto sucede lo llamo ‘El IMAX Bohmiano’.

Fuente: io9

lunes, 25 de junio de 2012

Presos brasileños podrán rebajar su pena si prueban que leen 12 obras al año

Imagen tomada de Honduras blog

Los presos en Brasil podrán rebajar 48 días por cada año de condena si leen al año 12 obras literarias, científicas o filósoficas, según una norma que entró en vigor este viernes.


Para acceder a este beneficio, los reclusos deberán presentar una reseña por libro leído que será evaluada por las autoridades penitenciarias, señala la ley publicada en el Diario Oficial de la Unión.

La norma fue aprobada como estímulo a la lectura, y es la primera de su tipo que descuenta días exactos por obra leída, si bien ya existe reducción de penas por estudio. Con esta ley, cada recluso tendrá un plazo de hasta 30 días para leer una obra literaria y podrá probar hasta un máximo de 12 títulos por año, con lo que al final logrará reducir 48 días por cada año de condena.

Con una población de 191 millones de habitantes, Brasil cuenta con 513 mil presos. Hasta 2005, se calculaba que un 70% de los presos no habían completado el ciclo de escolarización básica.

Fuente: AFP

El gánster convertido en taduador quiere cambiar la actitud que tiene Japón sobre el arte corporal

Desnudo artístico: Dos mujeres lucen tatuajes que cubren todas sus espaldas

El artista japonés Horiyoshi III crea sorprendentes 'trajes' de cuerpo completo de tatuajes que son sinónimos del submundo criminal de japón.

El autor intelectual y manual de estos diseños sobre la piel era un miembro notorio de la yakuza antes de cambiar una vida de crimen por una carrera con él situado detrás de la aguja, pero Horiyoshi III está tratando de romper la conexión entre el arte del cuerpo y la mafia para poner fin a la discriminación a gran escala de las personas tatuadas en Japón.


A las personas tatuadas se les prohibió la entrada a decenas de lugares en Japón, ya sea a las aguas termales o a centros de acondicionamiento físico (fitness), mientras que el alcalde de Osaka recientemente obligó a los empleados de la ciudad a llenar una encuesta para saber si tienen o no un tatuaje.

La discriminación está vinculada a una asociación aparentemente indisoluble con la yakuza, cuyos miembros poseen tatuajes distintivos que indican su asociación con las familias del crimen, como la Yamaguchi-gumi.

Un grupo de hombres muestran sus tatuajes creados por el artista Horiyoshii III

Se cree que el clan del crimen tiene alrededor de 50.000 miembros, con una reputación de participar en todo, desde juegos de azar, drogas, prostitución, delincuencia de cuello blanco y préstamos de usura.

Horiyoshi dijo: "Los tatuajes tienen una mala imagen en todas partes, pero sobre todo en Japón, por que están asociados con la violencia y la yakuza, incluso desde el punto de vista simplista.

Para Horiyoshi III, la piel en la que él hunde su aguja empapada de tinta es un lienzo para los mitos y leyendas de Japón.

'La gran ola de Kanagawa', de Katsushika Hokusai

El artista, que utiliza la vaiación mpoderna de una vara de mabú con punta de metal es todavía favorecido por algunos tradicionalistas. Horisyoshi III dijo durante una exposición de su obra con sujetos vivos, en Tokyo el mes pasado, que su mayor inspiración es Katsushika Hokusai, un artista famoso que realizó grabados en madera del Monte Fuji, y cuya obra más famosa es 'La gran ola de Kanagawa',una pintura en la que se representa una tormenta en alta mar al momento en que la cresta de una ola está a punto de romper sobre la barca de unos marineros, y justo en el centro y al fondo se observa el monte Fuji.


Horisyoshi III citó igualmente a Utagawa Kuniyoshi, un maestro japonés conocido por sus paisajes, animales místicos y representaciones de espadas samuria, aunque el artista tatuador expresó "pero también estoy influenciado por otros artistas japoneses".

Alexander Reinke alemán de nacimiento y aprendíz de Horiyoshi, insistió en que los tatuajes en Japón son muy diferentes de las que se encuentran en Europa y los EE.UU. reinke agregó:

"La mayor diferencia es que los tatuajes en el oeste son creados para subrayar la individualidad de una persona. Ellos quieren hacer una declaración o recordar que son un gran fan de algo."

Un grupo de hombres de la yakuza muestra sus tatuajes de cuerpo entero

"En Japón algunos grupos se hacen tatuajes, pero no para subrayar su individualidad porque la individualidad no es tan importante en Japón, el grupo es el que es importante", añadió.

Esa mentalidad se traduce muchas veces en los clubs de tatuajes, donde los miembros se reúnen para mostrar sus diseños a la gente normal con "trabajos normales" que tienen una pasión por el arte del cuerpo, dijo.

"Por lo general, un grupo que está tatuado por el mismo maestro forma un pequeño club para sí mismos, como hoy aquí, donde todo el mundo que ha sido tatuado por el Sr. Horiyoshi se ha reunido y se acaba de pasar un buen rato."

Mujer yakuza con tatuaje de cuerpo entero

Horiyoshi III nació en 1946 con el nombre de Yoshihito Nakano. Nakano se inspiró cuando vio a un Yakuza (gángster japonés) con un tatuaje de cuerpo entero en un baño público cuando él tenía "once o doce años" de edad. Esto lo inspiró para visitar al legendario artista del tatuaje Yoshitsugu Muramatsu, también conocido como Shodai Horiyoshi de Yokohama.akano consiguió su propio tatuaje del hijo de Horiyoshi II - Shodai Horiyoshi - y llevo a Nakano a convertirse en aprendiz a los 25 años. Horiyoshi III es el segundo tatuador al que se le concede ese título honorífico, que pasa de maestro a aprendiz. Muramatsu le otorgó este título a Nakano en 1971.

Horiyoshi III era un miembro de la Yakuza en la edad joven, pero lo dejó antes de convertirse en un aprendiz del tatuaje. Su esposa, Mayumi Nakano, es la directora general de su "Museo del tatuaje", ubicado cerca de la estación de Yokohama, que fundó en el año 2000. En el estudio de Horiyoshi en Yokohama, Japón, se exponen tatuajes que fueron realisados a mano alzada y usando una maquina eléctrica. Horiyoshi hacia el delineado a mano hasta finales de 1990. Su amistad con Don Ed Hardy, que comenzó a mediados de la década de 1980, lo conducirá a la adopción de máquinas eléctricas para lograr un delineado mas preciso.

El sombreado y el color se agregan con la tecnica del tebori tradicional, a mano, como es la técnica de los tatuajes japoneses. Sus motivos estan restringidos por el repertorio clásico de la gran variedad de cuentos tradicionales japoneses y diseños clasicos: peonías, kois, dragones, Tenyo, etc Horiyoshi se siente responsable de mantener el repertorio clásico vivo "Un pinchazo a la vez". Se podria afirmar que, Horiyoshi III es uno de los grandes maestros del tatuaje tradicional Japones.


Fuente: Daily mail y páginas web de Horiyoshi III:
ttp://www.ne.jp/asahi/tattoo/horiyoshi3/, Horiyoshi III

Otros post relacionados en este blog: Tatuajes de gente que ama la ciencia

domingo, 24 de junio de 2012

"El placer está en tus manos" publicidad gráfica

La agencia de publicidad brasileña Neogama BBH realizó para la revista Playboy una campaña publicitaria sencilla y divertida con muy pocos elementos visuales que a mi me ha encantado.






Fuente: creativos sin ideas