sábado, 9 de octubre de 2010

40 Verdades acerca del cerebro (o cómete 2 plátanos), 2 da. parte.

Por muchos años, todo el saber acumulado con respecto al funcionamiento del cerebro se mezcló y fundió con creencias populares de la sociedad. La ciencia, tiempo después, a través de investigaciones neurológicas ha ido expulsando los mitos engendrados por aquellos primeros conocimientos pero, estas actualizaciones del conocimiento del cerebro siguen estando dentro del espacio científico y no han trascendido al común de las gentes, más bien las mentiras siguen extendiéndose, alimentando una y otra vez ideas o "saberes" completamente falsos. Confieso me ha fascinado y divertido leer y publicar este artículo; gracias a la lectura de cada tip aclaré cosas de mi cerebro... te invito también a hacerlo pues estoy segura que en algunas o muchas de las "verdades" dirás "¡guao!", como yo.



En el año 2008, el Dr. Van J. Wedeen, experto del Hospital General de Massachusetts (EEUU), descubrió que el cerebro está compuesto apróximadamente por 400 pequeños órganos neuronales, conectados a su vez con otros cinco, y dentro de este complejo sistema todas las conexiones se entrecruzan. Es decir, que a pesar de las continuas investigaciones, el cerebro humano continúa siendo una incógnita.

Neuroimágen del cerebro realizada con una nueva técnica creada por el científico neurológo Van Wedeen, obtenida a través de resonancia magnética. Aquí, un cerebro humano vivo, mostrando una reconstrucción completa. Las fibras rojas en el centro y en la parte inferior izquierda forman parte del corpus calloso, el cual conecta las dos mitades del cerebro. De http://www.technologyreview.com/es/read_article.aspx?id=575


A continuación, la segunda parte del artículo "Mentiras y verdades del cerebro", publicado en este blog, el 27 de septiembre de 2010 y que forma parte del listado "40 verdades acerca del cerebro" que representan un viaje hacia el interior de nuestras falsas creencias, para con el órgano que nos permite pensar, planificar, amar, doler y soñar día a día.



40 VERDADES


1.
Cuando logras algo tu fuerza de voluntad aumenta porque esta capacidad es como un músculo que puede entrenarse. Si tienes que hacer algo que necesite autocontrol, no tendrás que hacerlo por segunda vez con el mismo vigor que pusiste en la primera ocasión, y esto funciona aún dentro de actividades diferentes (ser capaz de subir a un árbol muy alto o querer dejar de hacer algo que te molesta). La fuerza de voluntad actúa como una reserva de energía que podemos fortificar con la práctica, aunada a la disciplina. Esta última facultad es un motor que incrementa la fuerza de voluntad.

2. Hay que hacer ejercicio físico en la vejez, ya que permite al oxígeno y a la glucosa seguir fluyendo al envejecer, sobretodo si se practica regularmente pues, aumentan las funciones cerebrales en aquellas personas que podamos tener dificultades en problemas de planificación y pensamiento abstracto. No hay salida, es igual para todos: la corteza frontal se reduce con la edad.

3. Somos capaces de sintonizar sonidos pero nos resulta muy difícil usar el celular en sitios ruidosos, aunque taponemos uno de nuestros oídos con un dedo, no funciona. Lo que debemos hacer es tapar el micrófono del teléfono y escucharemos mucho mejor debido a que el cerebro aprovecha su capacidad para separar las señales que le llegan desde distintos sitios.

4. El cerebro hace que nos desplacemos por el espacio como un navegador automáticamente, sin que nos demos cuenta; una Pc no puede puede distinguir objetos visualmente e identificar voces en una fiesta, nuestro navegador cerebral sí.

5. Nuestras reacciones suceden antes de pensar. En experimentos realizados, se le ha pedido a un grupo de personas reaccionar a un estímulo visual, y éstas han señalado tener conciencia del estímulo medio segundo después de comenzar a reaccionar. La conciencia trabaja como un intérprete que nos informa recapitulando sobre nuestras actuaciones en el mundo.

6. Ante los problemas tomamos sendas cortas pero nos equivocamos. Nuestro cerebro acostumbra a buscar de inmediato respuestas apropiadas para no perder tiempo en encontrar la solución perfecta pues, damos muchas cosas por sentadas. "Responda al siguiente problema lo más rápidamente que pueda, sin hacer las operaciones matemáticas: una raqueta y una pelota cuestan 1,10 euros. La raqueta cuesta un euro más que la pelota. ¿Cuánto cuesta la pelota? Es posible que haya dicho 0,10 euros, pero la respuesta correcta es 0,5 euros."

7. Ningún testigo presencial es de fiar. Nuestro cerebro se despoja de gran parte de la información proveniente del exterior al comprobar que carece de novedad. Cada uno de nosotros creemos que vemos y recordamos con más detalles de lo que realmente nuestro cerebro puede observar y rememorar.

8. Nuestro cerebro no siempre usa la lógica para explicar los eventos que presenciamos, puesto que generalmente interpretamos lo vivido de acuerdo a unas reglas generales fáciles de aplicar, pero no por ello sensatas o de acuerdo al sentido común. Realizar un análisis tranquilo y pormenorizado requiere muchísimo esfuerzo; este tipo de pensamiento es idóneo para realizar cálculos matemáticos o armar rompecabezas.

9. Nunca vemos el futuro en forma realista. Al pensar cómo estaremos en el futuro imaginamos detalles poco prudentes descuidando otros, posiblemente importantes. Tendemos, en la misma medida "a pasar por alto tanto dificultades como oportunidades cuando planificamos nuestras vidas."

10. En cuestión de energía sólo consumimos el equivalente a dos plátanos. El vatio es la unidad de potencia con que puede medirse todo el gasto de energía y nuestro cerebro usa solamente 12 vatios. Gastamos menos energía que la bombilla de la nevera, pero podemos hacer mucho más aunque diariamente utilicemos el equivalente a la energía contenida en dos plátanos grandes. No es mucha fuerza más, es bastante en relación a la cantidad de energía de todo el cuerpo, esto es, unos 70 vatios.

11. Tenemos una especie de reloj interno que tarda en sintonizarse al hacer largos recorridos en avión, hacia el este o el oeste. Dicho reloj no se pone "a la hora" si nos mantenemos despiertos, en cambio, la luz fija el reloj interno según la hora que el cerebro calcule. Al llegar a nuestro destino, casi siempre es por la tarde cuando el reloj cerebral se pone en la hora adecuada debido a la luz, ya sea que estemos en el oeste o el este. Atravesar muchas zonas horarias más de dos veces al mes es peligroso para la salud debido a que podemos sufrir daño cerebral y problemas de memoria por las hormonas del estrés, probablemente.

12. Siempre que recordamos algo, hacemos "borrón y cuenta nueva" reescribiendo el recuerdo. Debido a ello recordamos cosas que en realidad no ocurrieron nunca. Esta es la explicación del por qué distintas personas que han vivido un mismo hecho, cada una lo recuerda de modo bien distinto. Recordar el punto 7 de esta lista.

13. La tensión crónica nos hace perder la memoria, en cambio una excitación emocional no permanente permite acumular detalles valiosos dentro de la memoria de largo plazo. Cuando estamos en tensión nerviosa activamos la secreción de un tipo de hormonas que actúan sobre el hipocampo y la amígdala para reforzar la memoria, en cambio, estar en tensión permanente puede dañar el hipocampo y producir pérdidas duraderas en la memoria.

14. El cerebro no distingue el sabor del azúcar. A los ratones de laboratorio la Coca Cola Light no les sabe dulce pues el ingrediente para endulzarla (el aspartamo) actúa al reaccionar con las papilas gustativas de la lengua sensibles al dulzor, mensaje que recibe el cerebro. Pero las papilas de los ratones reaccionan sólo al azúcar y a la sacarina, pero no al aspartamo.

15. Comer picante puede hacer sudar pero no por ello da calor. El receptor gustativo que identifica la capsicina (compuesto químico del picante) detecta también las temperaturas elevadas. Razón por la cual los alimentos con especies fuertes producen sudor. En todo el cuerpo están repartidos las terminaciones nerviosas sensibles a la capsicina, y cualquiera puede comprobarlo tocándose los ojos con los dedos después de haber tocado algo picante.

16. Estornudar después de un orgasmo es un “fallo” cerebral. Les pasa bastante a muchas personas y la razón es por causa de las ramificaciones cerebrales; una maraña intrincadísima que puede llevar a que extraños cruces de cables produzcan movimientos reflejos diferentes. También le sucede a una de cada cuatro personas que miran una luz resplandeciente -ej. el sol- y estornudan. Tengo dos familiares que estornudan con el sol.

17. Nadie puede hacerse cosquillas a sí mismo. Nuestro propio cerebro predice lo que cada uno de nosotros va a sentir en respuesta a nuestras propias acciones. Podemos aprovechar esta facultad del cerebro para defendernos de quien nos haga cosquillas: basta con ponerle una mano encima de la mano de quien nos cosquillea.

18. Los bebés desconectan las conexiones neuronales que no usan. En general, descartan las que no se usan lo suficiente en los dos primeros años de vida. "Si el cerebro fuera un rosal, las experiencias del mundo exterior serían la técnica que se utilizaría para podar, no el fertilizante."

19. Quien sufre abusos durante la infancia es más vulnerable al estrés. Se ha descubierto en experimentos con ratas que una buena crianza las vuelve adultas menos vulnerables al estrés por que se reduce la intensidad de las respuestas de su "sistema de hormonas del estrés". Una mala crianza aumenta el riesgo de depresión, ansiedad, obesidad, diabetes, hipertensión, dolencias cardiacas, etc. (Yo digo que no es necesario observar a las ratas para darse cuenta).

20. La niñez es la mejor etapa para aprender un idioma. Los niños pequeños reconocen los sonidos de todos los idiomas pero, a partir de los 2 años de edad sus cerebros comienzan a encontrar dificultades para diferenciar sonidos no habituales en su lengua materna.

21. Los adolescentes están “equipados” para comportarse bien. En la adolescencia hay una mejora en la planificación y organización del comportamiento, también en la inhibición de las reacciones, la capacidad de atención, la memoria y el autocontrol emocional. Probablemente se debe por las conexiones en la corteza cerebral prefrontal, importantes para la regulación del comportamiento, las cuales siguen desarrollándose hasta los 20 años de edad.



22. Aunque no lo creas, el envejecimiento del cerebro nos hace más felices. Al envejecer tenemos una mejoría con respecto a los pensamientos negativos y podemos controlar mejor las emociones. Esto puede explicar por qué las personas mayores tienden a ser más felices que las jóvenes.

23. Con los videojuegos mejoramos las funciones cerebrales. Se observó que estudiantes universitarios asiduos a los videojuegos son más competentes en registrar más objetos dentro de un estímulo visual muy corto, reelaboran la información mucho más rápido, reconocen más objetos de una sola vez y pueden pasar a otro tipo de tarea con mayor facilidad, en contraposición a los que no juegan.

24. No se puede memorizar de una sola vez los contenidos para un examen, ya que retenemos la información por más tiempo si descansamos entre sucesivos turnos de estudio. Dos tandas separadas de estudio facilita el asimilar doblemente los conocimientos.

25. Sí se renuevan las neuronas en la edad adulta. Las neuronas nacen en el bulbo olfativo -el que procesa los olores-, y en el hipocampo, importante para la memoria. El ejercicio o el aprendizaje mejoran la supervivencia de estas neuronas. Así que no te duermas.

26. Elegir no es su fuerte. Las personas tienden a sentirse más satisfechas con las decisiones tomadas y elegidas entre pocas alternativas, que cuando tienen muchas opciones. Tener que hacer muchas comparaciones puede reducir la sensación de satisfacción, esto lleva a lamentar no haber elegido las alternativas despreciadas.

27. La depresión moderada se cura sin pastillas. Al terminar el día pueden ponerse por escrito tres cosas buenas que hayan ocurrido y una breve exposición de las circunstancias que han propiciado cada una de ellas. Este ejercicio aumenta la sensación de felicidad y aminora los síntomas de depresión moderada en un plazo de pocas semanas.

28. El amor es una droga. Las regiones del cerebro que causan las drogadicciones también reaccionan a estímulos positivos naturales como el amor. Estas regiones ayudan a los animales a establecer vínculos con sus iguales –lo que puede explicar las razones de su existencia–, a pesar de los daños colaterales que causa una adicción.

29. Los orgasmos nos hacen ser más confiados. La oxitocina, una hormona liberada durante el orgasmo, hace aumentar la confianza entre las personas en las relaciones sociales. Personas a las que se les suministró oxitocina pulverizada por vía nasal presentaron dos veces más probabilidades de entregar dinero a otra persona que las que no recibieron el tratamiento, lo que da a entender que la experimentación de orgasmos puede influir en la toma de decisiones. (Esto me dio risa).

30. Los hermanos pequeños tienen más probabilidades de ser homosexuales. De hecho, tener un hermano mayor es el factor conocido que puede predecir mejor la homosexualidad. La presencia de un feto masculino puede hacer que las mujeres embarazadas produzcan anticuerpos contra algunas moléculas que determinan la orientación sexual. En embarazos posteriores el anticuerpo podría inhibir esta molécula. (guao)

31. El cerebro de las mujeres las traiciona en matemáticas. En muchos países existe el tópico de "las chicas no son muy buenas en matemáticas". Las niñas tienen peor rendimiento en los exámenes si antes de hacerlo les piden que indiquen su género. Sin embargo, obtienen un mejor resultado si antes del examen escuchan una conferencia sobre matemáticas famosas o si les recuerdan que son buenas estudiantes. (Interesante, me lleva a sospechar..)

32. Los hombres y las mujeres se orientan en el espacio de manera diferente. Las mujeres dependen más de puntos de referencia para navegar, y muchas suelen dar indicaciones del tipo “gira a la izquierda en la fuente y busca la casa roja”.
En cambio, los hombres identifican la dirección correcta a partir de un mapa mental del espacio: “Siga hacia el este un kilómetro y luego gire en dirección norte”. Sin embargo, las mujeres recuerdan el lugar de los objetos más fácilmente que los hombres. (Ahora lo entiendo).

33. Somos cada vez más inteligentes. En muchos países industrailizados las puntuaciones medias en las pruebas de inteligencia han aumentado entre tres y ocho puntos por década en el siglo XX. El hecho no se debe a la evolución sino a la mejora de las condiciones de vida de los niños económicamente más desfavorecidos. (A pesar de ello seguimos destruyendo el planeta)

34. Ciertos circuitos cerebrales se han especializado en la imitación. Tales circuitos pueden ser importantes para los sentimientos de identificación o empatía. Las llamadas «neuronas especulares» se activan cuando el animal realiza una acción como por ejemplo, asir firmemente su comida, o cuando ve a otro animal realizar esa misma acción. (Este punto me hace recordar el pánico en las masas y la generación de ciertos grupos sociales unidos por una idea común, cuestión de "neuronas especulares").

35. Algunos daños ocasionados por derrames cerebrales pueden evitarse. Podemos librarnos de daños a largo plazo por un derrame cerebral si acudimos a un hospital en un lapso de pocas horas al sentir los siguientes síntomas: entumecimiento de gran parte del cuerpo, incapacidad repentina para hablar o mover alguna extremidad. (Estaré pendiente).

36. Los espejismos pueden producir visiones debido a un trastorno en el funcionamiento del cerebro. La privación o insuficiencia de oxígeno en los lóbulos temporal y parietal de la corteza cerebral puede ocasionar en los montañistas que vean a su lado personas desconocidas u observen una luz emitida por ellos mismos o de origen deconocido, tambien, el sentir miedo de forma repentina. (Que no se me olvide, que no se me olvide).

37. Muchos “poseídos” son en realidad, enfermos cerebrales. Actualmente se sabe que casi todas las personas "embrujadas" de tiempos pasados eran objeto de enfermedades neurológicas tales como la esquizofrenia o epilepsia.

38. Al amputar una extremidad, los pacientes pueden sentir la presencia de una “extremidad fantasma”. La razón es por que el cerebro tiene registrado un mapa del cuerpo y tarda un tiempo en asimilar que desaparezca la representación mental de la extremidad perdida.

39. El dolor está en el cerebro y es controlable. La actividad cerebral es la que determina totalmente la sensación de dolor y su intensidad. Los científicos intentan emplear imagenes del cerebro y técnicas de retroalimentación para enseñar a las personas a activar por su propia cuenta las zonas del cerebro que controlan el dolor. En un experimento se logró que el cerebro de un experto en meditación inhibiera su respuesta al pinchazo de una aguja en la mejilla; este método podría emplearse para que los enfermos de dolor crónico reduzcan la sensación de malestar activando voluntariamente el efecto placebo.

40. Los investigadores científicos trabajan en diseños de prótesis de brazos para ayudar a pacientes con parálisis casi total. Gracias a monitoreos de la actividad cerebral los científicos infieren cuál es el movimiento que quieren reproducir, y usan esta información para guiar un brazo artificial ...

Palomitas y maíz

Dentro del humor juntar "inocencia" con "perversión" puede parecerle a algunos un tanto chocante o nada gracioso ya que son temas antagónicos dentro de lo políticamente correcto. Palomitas y maíz es una Webcomic dedicada a la publicación de "historietas de humor inocentemente pervertido", siempre caracterizados por tres personajes que parecieran ser los Alter Ego de Jiménez, Pepe (el gordito) y Eli, sus dibujantes, quienes a mi me resultan sumamente divertidos a pesar de haber encontrado en foros, detractores de los "dibuactores" gráficos de "Palomitas y maíz". A continuación una muestra.

Regalos de crisis


Propósito de año nuevo! (1)


Pasado embarazoso!


Eh! Pero que las fotos son mías!


Propósito de año nuevo! (2)


Gira! Gira! Gira!


Un profesional!


Donde menos te lo esperas!


Busca! Busca! Busca!


El chiste de la taza de te



jueves, 7 de octubre de 2010

Encuentra aquí tu manía

Este artículo tiene una intención educativa, la cual puede resumirse en 'por sus manías los conocereis'. Infórmate de como las manías pueden incorporarse a tu vida cotidiana y ni siquiera te das cuenta y tampoco se notan. Son hábitos inofensivos, rituales personales que aportan seguridad a nuestras acciones. Ir siempre por las mismas calles a trabajar, comer hamburguesas sólo los sábados, vestirse de negro para ciertos eventos, no pasar debajo de una escalera, apasionarse por un tema y agotarlo hasta el cansancio o de todos los modos posibles, etc.

Ellas, las manías, nos pueden ocurrir por un exceso en la producción de dopamina (neurotransmisor del sistema nervioso central relacionada con las funciones motrices, las emociones y los sentimientos de placer) o por razones psicológicas, cuando el cerebro para adaptarse a ciertas tensiones responde a través de una manía en particular, ya que sobretodo en los picos de estrés las manías se agudizan.

Por ejemplo, yo busqué en esta lista alguna posible manía que pudiese tener y me sorprendí mucho. Supe por ejemplo que sufro de eremiomanía y de glazomanía (gracias a mi deficiente memoria), y que muchas veces me comporto como una escribomaníaca (asociada a otra manía que no aparece aquí tal como, "la agendamanía"), bibliomaníaca, melomaníaca, monomaníaca, y muchas veces queromaníaca y noctimaníaca.

Cuando era adolescente pasé por períodos de oinomanía, y hasta la edad adulta, por respeto al dios Dioniso, espero seguir compartiendo esta manía con los amigos y la gente que amo. Desde los 14 años hasta la adultez sufrí de coreomanía, otra manía de la que espero no recuperarme, y es importante destacar que al escuchar reggueton a decibeles sólo aptos para reguetoneros me ataca enseguida la oikomanía, así como también me arroba la tasalomanía al estar frente a un litoral.

Así que, sé fuerte y toma un lápiz pues, cualquiera puede sufrir a lo largo de su vida "una elevación anómala del estado de ánimo" o un "trastorno del ánimo", tal como define la wikipedía a la manía. ¡Ah!,
gracias a este blog ando 'en busca de mi hipnomanía perdida' y al conocer, gracias a esta lista, a la dromomanía me gustaría ser un poco más dromomaníaca.... Ahora, si tus manías te incapacitan o entorpecen de algún modo tu vida, "rompe el vidrio" y "llama ya" a un profesional del ramo.

A

Ablutomanía
: Obsesión crónica por bañarse.

Ailuromanía: Entusiasmo intenso por los gatos.
Antomania: Interés extraordinario por las flores.
Aritmomanía: Locura por contar y por los números.
Automanía: Compulsión hacia la soledad.

B

Bibliomanía: Interés anormal a adquirir libros.

C
Cacodemonomania: Obsesión anormal por la posesión demoníaca.
Citomanía: Deseo anormal por alimentarse.
Cleptomanía: Impulso incontrolable por robar.
Coreomanía: Obsesión por danzar o bailar.
Crematomanía: Deseo obsesivo por el dinero.
Coprolalomanía: Obsesión por decir obscenidades.
Cinomanía
: Entusiasmo intenso por los perros


D
Dipsomanía: Deseo irresistible por ingerir bebidas alcohólicas.
Dromomanía:
Entusiasmo intenso por viajar.


E

Egomanía: Obsesión anormal por uno mismo.
Eleuteromanía: Deseo irresistible por la libertad.
Enteomanía: Celo obsesivo por la religión.
Entomomanía: Fascinación anormal por los insectos.
Eremiomanía: Deseo irresistible por la calma.
Ergomanía: Deseo obsesivo por trabajar.
Erotomanía: Obsesión incontrolable por el deseo sexual.
Escribomanía: Deseo obsesivo por escribir.

F

Fagomanía: Anhelo irresistible por los alimentos e interés desmedido en comer.
Faneromanía: Impulso incontrolable a escoger en un punto o un crecimiento en su cuerpo.
Farmacomanía: Fascinación crónica con las medicinas.
Florimanía: Interés intenso en las plantas.
Fonomanía: Obsesión con los ruidos o el sonido.
Fotomanía: Deseo irresistible por la luz.

G

Gefiromanía: Fascinacion irresistible por los puentes.
Glazomanía: Interés obsesivo por hacer listas.
Gimnomanía: Compulsion a la desnudez.
Ginecomanía: En los varones, deseo obsesivo e incontrolable por el sexo: satiromanía.

H

Hedonomanía: Deseo incontrolable por obtener placer.
Heliomanía: Anhelo incontrolable por el sol.
Hipomanía: Fascinacion y entusiasmo por los caballos.
Homicidiomanía: Impulso irresistible por cometer homicidio.
Hidromanía: Fascinación incontrolable por el agua.
Hipnomanía: Deseo incontrolable por dormir.

I

Ictiomanía: Fascinación excesiva por los peces.

K

Katisomanía: Compulsión incontrolable por sentarse.

L

Leteomanía: Fascinación obsesiva por los narcóticos.
Logomanía: Obsesión por hablar.

M

Megalomanía: Obsesión incontrolable hacia la gran autoimportancia y por hacer actos extravagantes.
Melomanía: Fascinación excesiva por la música.
Monomanía: Sello obsesivo por un tópico o interés en una idea.
Mitomanía: Impulso irresistible hacia la mentira y la exageración.

N

Necromanía: Excesivo interés por los muertos.
Nesomanía: Obsesión intensa por las islas.
Noctimanía: Fascinación intensa por la noche.
Ninfomanía: En las mujeres, obsesión incontrolable por el sexo

O

Oclomanía: Interés intenso con las multitudes.
Oikomanía: Anhelo irresistible por el hogar.
Oinomanía: Fascinación intensa por el vino.
Oniomanía: Compulsión incontrolable por comprar.
Ofidiomanía: Excesivo interés en los reptiles.
Ornitomanía: Fascinación anormal por las aves.

P

Paramanía: Impulso irresistible de derivar alegría en las quejas.
Parusiamanía: Obsesión por la segunda venida de Jesucristo, según la tradición cristiana.
Plutomanía: Deseo incontrolable por obtener gran riqueza.
Piromanía: Compulsión anormal por encender fuego o provocar incendios.

Q

Queromanía: Compulsión hacia la alegría.

S

Satiromanía: Obsesión y deseo incontrolable por el sexo en los varones.
Siderodromomanía: Fascinación intensa con los viajes ferroviarios.
Sofomanía: Estimación excesiva por los propios conocimientos o sabiduría.

T

Tasalomanía: Fascinación intensa por el mar.
Tanatomanía: Obsesión anormal por la muerte.
Timbromanía: Entusiasmo anormal por los sellos de correo.
Tomomanía: Interés extraordinario por las cirugías.
Tricomanía: Fascinación intensa por el pelo, el cabello o los vellos.

X
Xenomanía: Obsesión intensa por los extranjeros.

Z

Zoomanía: Locura por los animales.

tomado de http://www.apocatastasis.com/diccionarios/diccionario-manias.php#axzz11invI6Mb

Corinne Bailey Ray, sus racistas de infancia hoy deben tenerle envidia.

Corinne Bailey Ray, cantante y compositora inglesa, nació el 26 de febrero de 1979 en Leeds, Inglaterra. Es graduada en la Universidad de Leeds, en Literatura Inglesa y sus géneros se ubican dentro del pop, soul, R&B. Su padre es oriundo de San Cristóbal y Nieves (una isla del caribe), y su madre es inglesa sin embargo, Corinne cuando era niña y adolescente fue acosada en innumerables ocasiones por los racistas de su entorno, quienes le achacaban orígenes pakistaníes. Su lenguaje corporal en esta pieza sencilla es para mi, de una seducción igualmente sencilla, envolvente, como un suave dolor, quizás es que aún siente la muerte de su saxofonista a causa de una sobredosis mortal (Jasón Rae, músico de jazz), quien también fue su marido desde el 2001, cuando era universitaria. "Sea" (su segundo disco), album donde figura "Closer", está hecho "para intentar impresionar a Jason, esté donde esté", entonces comprendemos. Sobretodo por que Jason desconfiaba de la música de su esposa, quien ya ha cantado con Herbie Hancock y Wayne Shorter. En El País, de España, catalogan su timbre de voz como un "amable perfil sonoro", tal vez, porque el periodista sólo la ha visto en el videoclip, allí no es tan perfecta como verla en vivo en este concierto, dado en París.

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Corinne Bailey Rae - Divan du monde - "Closer" from EMI VIDEO STUDIO on Vimeo.

miércoles, 6 de octubre de 2010

"Cuando eres indigente, causa más dolor la compasión que el desprecio"

Por quince años vivió como un 'sin techo' alcohólico, y ahora nos lo cuenta en una estremecedora novela gráfica.


Durante quince años vivió alcoholizado en las calles de Barcelona. Con su ropa sucia, su larga barba y sus bolsas de indigente. En el mejor de los casos, invisible ante los ojos del resto de la sociedad. En el peor de los casos, sintiéndose "escoria" o percibiendo una compasión que "te hunde más porque te hace ser todavía más consciente de tu propia ruina".

Miguel Fuster logró desintoxicarse y salir de la calle hace siete años. Hace más de dos años comenzó a publicar los bocetos de su historia en su blog http://miquelfuster.wordpress.com/ Ahora recopila su brutal experiencia en la novela gráfica Miguel, 15 años en la calle (Glénat).

Cuenta su desgarrador proceso de deterioro físico y psicológico con una energía y vitalidad que hacen pensar que todo aquello ya está superado. Pero sus palabras no dan tregua.

¿Hubo algún momento de felicidad?
"Te aseguro, hijo, que no. (…) El sol y la primavera son para todos, pero en algunas circunstancias se convierten en una tortura."

¿Y amor?
"Cuando vives en la calle, toda historia de amor es una historia de dolor".

-¿Cómo es la primera noche en la calle?
-La primera noche en la calle no te das cuenta que estás en la calle. No tienes dinero para ir a una pensión o a casa de un amigo, vas pasando el rato en el sitio que estás sin saber a qué esperas y empalmas sin pegar ojo. Estás sin un duro en el bolsillo, con el vino justo para aguantar la noche, con cuatro colillas, temblando de frío… completamente destruido.

-¿Piensas que es sólo por una noche?
-No, yo era consciente que era esa noche y las siguientes. Lo que no te imaginas es que vaya a ser eterno, que vaya a durar siempre. Parece como si estuvieras esperando un milagro, aunque sabía que no tenía recursos y era consciente de que estaba alcoholizado.

-¿Hay algún momento en el que se deje de esperar el milagro?
Teresa WEB-Sí, ese momento llega. Cuando ya llevas algunos años…

-¿Años?
-Sí, años. Cuando sólo llevas medio año, todavía se te acerca gente que conoces o que ven la situación a la que has llegado y te recomiendan que vayas a Cáritas o a acudas a algún tipo de asistencia social. Pero cuando logras que te den alguna ayuda para reintegrarte y desintoxicarte, te das cuenta que el drama que llevas encima y la situación en la que te encuentras es tal que no puedes aceptar ninguna ayuda. Todo lo que te pasa lo vives a través de tu estado de ánimo tan jodido y te dices que, hagas lo que hagas, ya no vas a volver a ser lo que fuiste, a tener el trabajo que tenías, a tener las relaciones que tenías… Así que te vas dejando arrastrar, van pasando los años y te das cuenta que tu lugar ya va a ser la calle. Pierdes la esperanza.

-¿Qué importancia tiene el alcohol en este proceso?
-El alcohol es determinante para caer en la calle y también para aguantar en ella, para aguantar los recuerdos que te van torturando. Te conviertes en alcohólico sin darte cuenta. Y cuanto más evidente es la situación en la que te ves, peor te encuentras. Se convierte en una pescadilla que se muerde la cola.

-¿Cómo es la ciudad para una persona sin techo?
-Es todo hostil. Te das cuenta de que eres un engorro para la gente, que les incomodas. Y ya no te digo si te acercas, aunque sea con todo la buena educación del mundo, a pedirles una limosna. Ni en mis peores pesadillas se me había pasado por la cabeza verme así. Visualmente, por el aspecto que llevas, mal vestido y con los cabellos y las barbas largas, ya eres digno de sospecha.

-¿Te parece normal esta sospecha?
-No es justo, pero sí es normal. Todo lo que nos es extraño nos provoca un sentimiento de precaución. Y esto es lo que sucede cuando una persona cargada de bolsas, con las barbas largas, que incluso puede oler mal y que lleva una botella o un cartón medio camuflado está en un sitio donde todas las personas van vestidas para ir a trabajar o para ir a ver a la novia. Pero no todo el mundo te demoniza por verte así.

-¿También hay gente comprensiva?
-Sí, pero habría que matizar si causan más dolor las personas que te miran con desprecio y que piensan que eres una ruina de persona o las personas caritativas. Las personas que te vienen a ayudar con una limosna y te quieren dar ánimos te reblandecen y lo que hacen es hundirte más. Te hacen ser todavía más consciente de tu ruina.

-¿Quizás provocan dolor pero te ayudan a seguir sintiéndote "persona"?
-Exactamente. Te quitan la fuerza y el ímpetu que te mantienen en pie con la ayuda del vino. Te debilitan. Pero al mismo tiempo te mantienen sintiéndote humano, porque hay miradas que te miran como si ya estuvieras muerto. Son miradas que… no sé como te miran y no sé porqué. Es irracional. Quizás sea el miedo a las personas desconocidas.

-¿Vivimos en dos mundos diferentes?
-Cuando estás en la calle tienes la sensación que estás en un mundo paralelo. Cuando estaba con otros compañeros indigentes, éramos como un grupo y después estaba el resto de las personas, el mundo normal. Intentas pasar desaparecibido y no molestar a nadie, pero ves que van pasando dos mundos completamente diferentes. Para unos van pasando los años, siguen con su trabajo, familia, niños… pero tú sigues parado en el tiempo.

-¿Cómo se vive en la calle?
-Vivir en la calle conlleva un gran deterioro físico. Poco a poco te van cogiendo las enfermedades por la humedad de dormir en el suelo y por la mala alimentación, porque muchos alcohólicos también dejan de comer. Estás en tal estado que el vía crucis es enorme.
Maniquies WEB
-También estás expuesto a agresiones.
-Unos muchachos me partieron el tabique nasal en el Maremágnum. Supongo que no tenían nada mejor que hacer. No me robaron ni nada. Eran dos chicos jóvenes y educados, que me dieron conversación y, al irse, sacaron un adoquín de algún lado, me partieron el tabique nasal y se fueron riendo. Yo había oído que dan palizas o incluso matan a indigentes, pero cuando te toca ves que el peligro es de verdad y que te estás jugando la vida. Los fines de semana la gente se pone hasta el culo, sale por ahí, ven a una persona tirada… e invita. La cosa es así de disparatada pero por desgracia existe.

-¿Hay camaradería entre las personas que viven en la calle?
-Hay amigos de circunstancias y una cierta camaradería. Si te quedas con alguien a pasar la noche en una plaza, compartes vino y cigarrillos. Pero al ser personas acostumbradas a estar de lado de todo, la gente desaparece sin dar explicaciones. No hay que dar explicaciones. También hay nexos de amistad y de afecto en casos concretos, pero no en general como si fuera una cofradía.

-¿Y solidaridad?
-Lo que sí se da entre los indigentes es compartir el vino. Està muy bien lo de compartir un bocadillo, pero que un alcohólico se quite de su vino para compartirlo, eso tiene tela marinera. El mono que no tienes tú se lo come él porque piensa que tú lo necesitas más. Es de un altruismo que, de pensarlo, me voy a poner a llorar y yo no hago comedia ante nadie. A veces, las personas que te dan limosna me decían que no me la gastara en vino. Yo les decía que me lo gastaría en lo que necesitara. Esas personas no saben que el vino es lo único te aguanta de pie, que evita que te acabes de volver loco y que los recuerdos que llevas dentro te acaben destruyendo.

-En tu álbum hablas del punto de no retorno hacia la locura. ¿Cómo te salvaste de cruzarlo?
-No sé porque yo no llegué a ese punto. Hay compañeros que siguen en psiquiátricos y no sé si saldrán. Yo intentaba seguir siendo yo mismo. Una de las cosas que me ayudaron fue irme a dormir detrás del Tibidabo, a Collserola. Necesitaba estar a solas para reponerme y cargar las pilas. Porque, si duermes en los cajeros o en otros sitios, coincides con otras personas que también llevan su tragedia encima y te lo vas transmitiendo unos a otros. En el bosque me encontraba más libre, dentro de lo esclavo que era del alcohol.

-¿Le dabas vueltas a tus recuerdos?
-Constantemente.

-¿En qué pensabas?
-Te planteas si merece la pena que te impongas ese castigo, te sientes culpable por malas respuesta que hayas podido dar y también tienes resentimiento. A veces piensas en las personas que saben que estás en la calle, te preguntas si se acuerdan de ti y si merecían la pena porque decían que eran tus amigos. Pero entonces te das cuentas que te han ofrecido ayuda y tú has salido huyendo. El resentimiento entonces no lo vuelcas hacia ellos sino hacia ti mismo. Y eso te va destruyendo y debilitando.

-¿Cómo lograste salir del bucle?
-Fue después de 50.000 recaídas y entradas y salidas en centros. Cuando llegó la Fundació Arrels ya habían transcurrido 15 años. Estaba tan amargado, hundido y debilitado que pesaba 42 kilos. Y yo mido 1,82 metros. Al doctor de la fundación le dije que no quería tomar reactivos como el Antabus, que cuando bebes hace que te sientas morir, te pone enfermo, colorao y te da una taquicardia espantosa. Él me contestó que hiciéramos lo que yo creyera y eso ya me dio confianza.

-¿A qué te dedicaste?
-Otra clave fue la asistenta Charo, de Arrels. Le dije que casi a los 60 años yo lo único que sabía hacer era dibujar, pintar, ilustrar, contar historias… Así que les propuse que, en vez de hacer un cursillo, pintaría mis cosas en la habitación de la pensión. En la habitación empecé a pintar y a pintar. Llevaba un año sin alcohol, pintaba y conseguía cosas que me gustaban. Empecé a apreciar los cambios de luz, las hojas, colores, los contraluces.

-¿Cuándo decidiste contar tu historia?
-En la Fundació Arrels me propusieron crear un blog para colgar mis dibujos con las reflexiones sobre las historias que había pasado en la calle. Y a la gente le interesó porqué no era la historia anónima de una persona tirada en la calle, sin saber quien es, cómo se llama o porque está ahí. Aficionados al cómic me animaron a darle forma de novela gráfica. Otra persona quizás lo podría describir mucho mejor, pero no sería real. Yo lo cuento como lo percibía y me ciño exactamente a como fue. Es la fuerza que tiene: contarlo como lo viví y como he visto vivirlo a los otros compañeros. Imagínate, con 15 años en la calle, si tengo material para hacer.
2-€

-¿Ver el álbum publicado es un paso más hacia tu superación de aquella época?
-Al principio de creación del álbum fue muy doloroso revivir todo el proceso. Me costaba mucho apartarme de lo que estaba contando y volver a la vida real. Pero hacer el álbum ha sido, curiosamente, una forma de seguir tirando del hilo de mi pasado inmediato y de mantenerme conmigo mismo.

-Evidentemente, la situación es muy dura. ¿Pero hay algún momento de felicidad?
-No. Momentos de felicidad te aseguro, hijo, que no. Hay algún momento de tranquilidad, algún día que has conseguido vender un cuadro bien, te vas para la montaña con tus cajoncitos de vino y el tabaco, te pones más o menos tranquilo y ves una puesta de sol preciosa. Pero encontrarte en este estado de tranquilidad tiene doble filo, porque piensas que todo eso lo tenías cuando eras tú mismo, tenías otras cosas alrededor, a gente que querías y que te quería. Y estás ahí completamente solo. El sol y la primavera son para todos, pero en algunas circunstancias se convierten en una tortura.

-¿Y hay momentos de amor?
Rostro Color -Sencillamente, se te olvida. Bueno, no se te olvida. ¿Pero con quién te puedes plantear el amor? ¿Qué chica se te va acercar? Se te acercará a darte caridad, consuelo o algo así. En esos años tuve relaciones con tres o cuatro chicas. La más importante, Victoria, era heroinómana y desgraciadamente falleció. Pero son relaciones con personas tan destruidas como tú. No sé si hay amor, pero sí recibes e intentas dar un poco de ternura. Es un igual tuyo, no te mira por encima del hombro ni te ve como una escoria porque hayas caído en la calle. Sois almas gemelas, pero dentro de la desesperación. No son historias de amor sino historias de dolor.

-Pero, después de todo, ahora transmites fuerza positiva.
-Lo de la energía y la vitalidad debe ser una cuestión genética. Mi doctor está espantado. Me mira y me recomienda que done mi cuerpo a la ciencia. Pero aunque me encuentre bien de salud y esté ilusionado con este proyecto, me he plantado en una edad en la que mi mundo ha dejado de existir. Me he perdido vivencias como ver películas o ir al teatro. Me hablan de ellas y es como si acabara de llegar.

-¿Qué es lo que más se valora cuando se deja de vivir en la calle?
-Después de todo el tiempo que te has pasado bebiendo, manteniendo esa línea para no volverte loco, viviendo narcotizado y entre algodones, viéndolo todo a través de una nebulosa de tela de araña, cuando despiertas te das cuenta de las cosas que te dolieron de verdad y del dolor que causaste a personas que te querían ayudar. Ver esto completamente sobrio es mucho más duro. En la calle no estabas por menudencias porque estabas intentando salvar la vida cada día, no desmayarte y caerte en una esquina donde te pudieran comer los perros. Al revisar todos esos errores irreparables tienes que intentar ponerte en paz contigo mismo.


Autorretrato acuarela

texto solo visto en: http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20100430/53917172391/cuando-eres-indigente-causa-mas-dolor-la-compasion-que-el-desprecio-fuster-collserola-barcelona-vict.html
dibujos tomados de http://miquelfuster.wordpress.com/ y de http://www.flickr.com/photos/21534489@N03/