miércoles, 2 de febrero de 2011

Estoy logrando uno de mis grandes sueños ¡¡¡DEJÉ DE FUMAR!!!

Estoy sumamente felíz. Tengo cuatro días que no fumo y fui fumadora durante 38 años por cada 20 o 15 minutos diarios e incluso, muchas veces llegué a interrumpir mis horas de sueño en la madrugada para prender un pitillo fuera de mi habitación. Siento como si estuviera de luto y he decidido no tocar la computadora hasta cumplir una semana "limpia" del contacto de mi venenoso ex-amante, el letal cigarrillo. He asumido esta lucha casi demoníaca como si estuviera recuperándome de una larga y penosa enfermedad dentro de mi propia clínica, es decir, mi casa: me he recetado mucha pero mucha relajación, innumerables mandarinas, manzanas, jugo de guanábana, rebanadas de pan negro, galletas Bran para dar de comer al monstruo de la ansiedad, y grandes tazas de té de toronjil para relajarme en la noche.

Desde que empecé a sacar de mi cerebro y cuerpo a esta droga salgo de casa sólo lo necesario y me he planteado como imprescindible, no vsitar a ninguno de mis amigos fumadores y no celebrar con nadie hasta dentro de un mes; sabemos que el dios del vino hace olvidar cualquier tipo de abstención. Total, que pase lo que pase estoy imponiéndome cero estrés y distancia prudencial con aquello que en el pasado estuvo relacionado intímamente con mi adicción a la nicotina, por ejemplo, este blog, al que ni siquiera había podido acercarme porque redactar y publicar era igual a fumar incontrolablemente. Me he tomado un momento para hacerlo sólo con el fin de gritar a los cuatro vientos esta excelente noticia: por fin sobrepasé un día sin fumar.

Siempre que escribía en mi boca centelleaba intermitentemente un cigarrillo, o cerca de la pantalla desde algún cenicero, un humo nicotínico me invitaba a consumirlo. Por ello, en estos días, veo a la Pc con mucho cuidado pues, en este preciso instante en que escribo siento una presión en la garganta.

Imagen tomada de andy khalls.net

Mi padre y mi abuelo murieron gracias al cigarro, y hace más de seis años me diagnósticaron un enfisema pulmonar, la misma enfermedad que los consumió a ellos por causa del cigarrillo. Afortunadamente, mi gusto por caminar y caminar, muchas veces en marcha rápida y también, gracias a que bajé la dosis -de 40 pitillos a 30 y después a 20- esta terrible enfermedad no se ha manifestado. En el pasado, traté de dejar la nicotina con acupuntura, parches, chicles, hipnosis, natación y hasta judo. Esta última vez lo intenté con Champix, y no era la primera vez que usaba tales pastillas para enfrentar la adicción. Este es mi tercer intento con ese medicamente puesto que las dos veces anteriores abandoné el tratamiento al inicio o a la mitad de la tercera caja. Sin embargo, en noviembre de 2010 me propuse comenzar de nuevo, y llegar hasta una cuarta caja (cada una de éstas trae 15 pastillas) a ver si de verdad funcionaba, entonces lo logré...

Imagen tomada de levmishkin.wordpress.com

En el segundo día de abstención de la nicotina, mientras veía Futurama con mi hija, de pronto me invadió una debilidad corporal y un sentimiento de pérdida que inundó inesperadamente mis ojos de lágrimas, y por segundos, me puse tristísima. Hoy, en cambio pensé, que el poder liberarme de algo que mató a miembros de mi familia, expulsándolo de mi existencia con este optimismo que me invade, el de no dar marcha atrás (y malditas sean los compañías tabacaleras), es de verdad un renacimiento, aunque el adios a ese amado compañero mortal, sea un adios desde el alma nostálgica de humo, o una despedida profundamente reflexiva o sin pensamiento alguno como los estados de mi abuela catatónica.

Separarme de ti, cigarrillo, y de tus cuatro mil tentáculos de alquitrán, amoníaco, arsénico, cianuro, y cuánta porquería ponen las tabacaleras para engancharnos y matarnos, me está permitiendo desde ya, tomarme un segundo aire de vida. Inhalar con ganas orgullosa, desde muy adentro de mis pulmones por tanto tiempo mancillado. Sonriendo ahora por estar comenzando a cumplir mi sueño de seguir viviendo ¡un poco más...!


Nos vemos el domingo 6 de febrero

domingo, 30 de enero de 2011

Los ancianos japoneses roban para tener dónde ir

Escrito por Isidre Ambrós
Corresponsal de Pekín

El último informe anual sobre delincuencia de la policía japonesa ha sembrado la inquietud. Las estadísticas muestran que uno de cada cuatro japoneses detenidos por robar en el 2010 era mayor de 65 años. En 1986, cuando se empezó a confeccionar este tipo de estadísticas, sólo uno de cada veinte japoneses detenido por hurto era mayor de 65.

Para los responsables policiales, el envejecimiento de la población del país no lo explica todo. Atribuyen este fenómeno a los cambios registrados en la sociedad nipona, mucho más individualista y dura que antes. Se ha roto la tradición ancestral nipona de reunir bajo un mismo techo a tres generaciones de una misma familia. Una situación que garantizaba a los abuelos que en la etapa final de su vida estarían bajo el cuidado de sus familiares más próximos. Este panorama ha dejado prácticamente de existir.

En los tiempos actuales, los más jóvenes abandonan el hogar familiar antes y a menudo se trasladan a otra ciudad en busca de un trabajo. Una coyuntura que provoca que las personas de la tercera edad se encuentren solas, desorientadas, aisladas de la sociedad que las rodea.

La soledad y la falta de recursos económicos son las principales razones que empujan a delinquir a este colectivo, cada vez mayor en la sociedad japonesa. Así parece demostrarlo una encuesta realizada el pasado año por la policía de Tokio entre un colectivo de mil personas sospechosas de dejarse atrapar con las manos en la masa. La mayoría de ellos habían robado alimentos o cosméticos por un valor inferior a los cuarenta y cinco euros.

Más de la mitad dijeron que no tenían “nada para vivir” y otro 40 ciento aseguró no tener amigos ni familiares. “Las personas mayores posiblemente roban no sólo por razones económicas, sino también por un sentido de aislamiento”, dijo un policía al diario Mainichi.

Y para huir de su soledad y del abandono de sus familiares, muchos de ellos han llegado a la conclusión de que el mejor sitio donde pueden estar es en la cárcel. Allí tienen un techo, comida caliente y compañía. “En el plan afectivo, en la prisión los ancianos son prisioneros mimados, mientras que la sociedad exterior es muy dura con ellos”, ha declarado recientemente Saito, que ha salido hace poco de la cárcel, a la emisora France Inter.

Ante el aumento de la población carcelaria de la tercera edad, las autoridades japonesas han decidido adecuar las instalaciones. Así, por ejemplo, una planta entera de la prisión de Onomichi, cerca de Hiroshima, ha sido adaptada a las necesidades de estos reclusos. El gobierno ha decidido, asimismo, dedicar cien millones de dólares a la construcción de espacios similares en otros tres establecimientos penitenciarios. “Debemos facilitarles el mismo tipo de atenciones que en una residencia ordinaria”, declaró un funcionario de prisiones a Associated Press.

En la cárcel, no sólo encuentran cuidados y nuevas amistades, también tienen que cumplir obligaciones. En la prisión de Onomichi, por ejemplo, tienen que trabajar seis horas diarias, dos menos que los reclusos ordinarios. Un ambiente que prefieren a la indiferencia con que les trata la sociedad exterior.

Tomado de LA VANGUARDIA.es

sábado, 29 de enero de 2011

Señales irreversibles del tiempo

Señales irreversibles del tiempo colonizan mi cuerpo
Y me dicen que mi estrella se apaga lentamente
Yo que tan amorosamente la he seguido
Debo resignarme a no ser y a caso no haber sido
Árbol, hijo, libro, no servirán de nada
Un tiempo más mi recuerdo en tu memoria
Y haber participado en hechos secundarios de la Historia
Pero nada se perdió: yo he triunfado
En mí se perpetuó la estirpe
De los que han tenido todo y todo han dado

Eduardo Rothe

domingo, 23 de enero de 2011

¿En qué se diferencian Wikileaks y Facebook?

Muchos no esperaban en diciembre de 2010 que la revista "Time" nombrara Persona del año a Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, y no a Julian Assange, el portavoz y editor de Wikileacks. No tomaron en cuenta que los redactores de la revista a fin de cuentas pueden elegir a quien consideren pertinente independientemente de aquél que haya sido más votado. De hecho, el segundo lugar fue otorgado al grupo ultraconservador "Tea Party", un movimiento político afín al Partido Republicano, y el quinto puesto a los mineros chilenos, un grupo de desafortunados trabajadores que lo único que hicieron es tener un trabajo también desafortunado. Pues bien, la gente de Saturday Night Live realizó una parodia de Julian Assange y Mark Zuckerberg y el blog "unreasonable faith" resumió en una viñeta la pantomima hecha por el programa de tv norteamericano. Al final de las imágenes, está la traducción.


Los Datos de Seguridad


Julian Assange

Mark Zuckerberg

Assange: Te doy gratuitamente información acerca de empresas privadas y soy un villano

Zuckerberg: Doy tu información privada a las empresas a cambio de dinero y soy "El hombre del año"