lunes, 7 de febrero de 2011

DICCIONARIO DE FOBIAS: otra lista para que te busques en ella.




Miedo a todo, miedo a muchas cosas. En el primer caso se le dice panfóbico o pantofóbico y en el segundo, polifóbico. Imagino terrible tenerle miedo a todo y se me antojan aburridos los polifóbicos; conozco personas de ese tipo, son los típicos aguafiestas. Me reconozco acrofóbica, y el reggeton me causa acusticofobia, especialmente los domingos. Después de sufrir un arrollamiento quedé por algún tiempo con agirofobia (miedo a cruzar la calle), y con respecto a los miedos de mi familia, a mi suegra la agarofobia no le permite salir mucho; ella vive en Cuba en un piso 15 y varias veces debido a los apagones quedó encerrada en el ascensor por largo tiempo. En cuanto a ser anquilofóbico, quisiera por favor que alguien me lo explique, no entendí la definición que da este diccionario. En cambio, los que son atormetandos por la araquibutirofobia, no necesitan palabras; imaginarlos en su conflicto es hasta ¿divertido?. Todos tenemos atomosofobia y gracias a la muerte de mi bisabuelo por ataxia locomotriz es natural que en el pasado haya coqueteado con la ataxiofobia. Ahora, un punto aparte merecen los barofóbicos: están jodidos. Igual vale para los que sufren antofobia, temor a las flores, para ellos mis condolencias. Mi esposo sufre de apifobia, es alérgico a las abejas y de niño sufrió un ataque de destrucción masiva de parte de estos insectos. Tengo miedo a los temblores, tremofobia, después de vivir un terremoto cuando tenía siete años de edad. También presencié lo que es temerle a los pollos. Tuve una pareja que en la cocina huía aterrado de mi cuando le preparaba alguna pechuga. Gracias a este diccionario me enteré que lo que yo le hacía a mi ex era bullyngpollo cuando lo perseguía con el trozo de adáver avícola, y es que como iba yo a saber que él tenía alectrofobia. Aquiles sufría de fobofobia, miedo a temer, y todos debemos de huir de los los eufóbicos, quienes tienen miedo de las buenas noticias. Mis lágrimas enormes para los los melofobos y aquellos que tienen miedo a reir (geliofobia). En fin, que hay de todo y para todos pues, si una cosa tiene el miedo es que es libre.




Ablutofobia
: Miedo a bañarse o lavarse.

Acarofobia: Miedo a los ácaros y a otros parásitos.

Acerbofobia, acerofobia: Miedo a la acidez.

Acluofobia, escotofobia: Miedo a la oscuridad.

Acrofobia, altofobia, batofobia: Miedo a las alturas, a los lugares elevados.

Acusticofobia: Miedo a los sonidos, al ruido.

Aerofobia, ancraofobia: Miedo a las corrientes de aire y al viento.

Aeronausifobia: Miedo a vomitar.

Agateofobia: Miedo o angustia a la locura.

Agirofobia: Miedo a cruzar la calle.

Agorafobia, agarofobia, agoraphobia : Miedo a las multitudes o a lugares abiertos o públicos, acompañado de un deseo de no salir del hogar. Generalmente la experimentan personas que padecen de ataques de pánico, pues temen experimentar uno fuera de su casa y perder el control de sus actos.

Agrafobia: Miedo al abuso sexual.

Aicmofobia: Miedo o angustia a los objetos puntiagudos.

Ailurofobia, aelurofobia: Miedo a los gatos.

Albuminurofobia: Miedo a la albúmina en la orina.

Alectrofobia, Alektorofobia: Miedo a los pollos

Alodoxafobia: Miedo a emitir opiniones.

Algofobia, agliofobia: Miedo a experimentar dolor.

Amatofobia: Miedo al polvo.

Amaxofobia: Miedo a los vehículos, miedo a conducir (fobia a conducir), miedo a encontrarse en un vehículo en movimiento.

Amnesifobia: Miedo a la amnesia.

Ambulofobia: Miedo o angustia a caminar.

Anablefobia: Miedo de mirar hacia arriba.

Androfobia: Miedo al hombre.

Anginofobia: Miedo a la estrechez.

Anglofobia: Miedo o aversión a Inglaterra, a los ingleses, o a cualquier cosa inglesa.

Anquilofobia: Miedo o angustia a la inmovilidad de una unión.

Antlofobia: Miedo a las inundaciones.

Antofobia: Miedo a las flores.

Antropofobia: Miedo a las personas; a los humanos.

Anuptafobia: Temor o angustia de permanecer solo.

Apeirofobia: Miedo al infinito.

Apifobia: Miedo o angustia a las abejas.

Apotemnofobia: Miedo de las personas con amputaciones en el cuerpo.

Aracnofobia: Miedo a las arañas.

Araquibutirofobia: Miedo o angustia a que la mantequilla de maní, o una sustancia parecida, se pegue en el paladar.

Aritmofobia: Miedo a los números.

Asimetrofobia: Miedo de las cosas asimétricas.

Astenofobia: Miedo a la debilidad; a desmayarse.

Astrafobia: Miedo a los destellos, truenos y relámpagos.

Astrofobia: Miedo del infinito, de las estrellas, del espacio celeste.

Atazagorafobia: Miedo de no ser considerado, de ser olvidado.

Ataxiofobia: Miedo a la ataxia, descoordinación muscular.

Ataxofobia: Miedo del desorden.

Atefobia: Miedo de la ruina.

Atiquifobia: Miedo al fracaso.

Atelofobia: Miedo a la imperfección.

Atomosofobia: Miedo de las explosiones nucleares.

Aulofobia: Miedo a las flautas.

Aurofobia: Miedo a las auroras.

Autofobia: Miedo a la soledad.

Autodisomofobia: Miedo a heder.

Autómatonofobia: Miedo a las representaciones de seres vivos o pensantes en cosas inanimadas, ej. estatuas de cera, muñecos de ventrílocuos, animales mecánicos o animatrónicos.


B

Bacilofobia: Miedo a los microbios.

Bacteriofobia: Miedo a las bacterias.

Balistofobia: Miedo a las armas, municiones, revólveres.

Barofobia: Miedo a la gravedad terrestre.

Basofobia: Miedo a no poder caminar o a caerse.

Batofobia: Miedo a las profundidades.

Batraciofobia: Miedo a los reptiles.

Belonefobia: Miedo a las agujas.

Bibliofobia: Miedo a los libros.

Bromidrosifobia: Miedo a desprender mal olor corporal.

Brontofobia: Miedo a los truenos, a las tormentas.


C

Caligynefobia: Miedo a las mujeres hermosas.

Cancerofobia, carcinofobia, cancerfobia: Miedo al cáncer.

Cardiofobia: Miedo a padecer enfermedades del corazón.

Carnofobia: Miedo a la carne.

Carofobia: Miedo a la picazón.

Cenofobia: Miedo a los grandes espacios, al vacío.

Chaetofobia: Miedo al pelo.

Chorofobia: Miedo a bailar.

Cibofobia: Miedo al alimento.

Cinofobia: Miedo a los perros.

Cipridofobia: Miedo a las enfermedades venéreas.

Claustrofobia: Miedo a los lugares cerrados.

Cleptofobia: Miedo a robar.

Clinofobia: Miedo de ir a la cama.

Cnidofobia: Miedo a las picaduras de insectos.

Coitofobia: Miedo al coito.

Colerofobia: Miedo a contraer el cólera.

Cometofobia: Miedo a los cometas.

Coprofobia: Miedo a los excrementos.

Cropostasofobia: Miedo al estreñimiento.

Cremnofobia: Miedo a los precipicios.

Criofobia: Miedo del hielo y la helada; a las tormentas de hielo; a las ventiscas.

Crisofobia: Miedo al oro.

Cristalofobia: Miedo a los cristales.

Crometofobia: Miedo al dinero; a tocar dinero.

Cromofobia: Miedo a los colores.

Cronofobia: Miedo a la duración, al tiempo.


D

Demofobia: Miedo a las multitudes.

Demonofobia: Miedo a los demonios.

Dermatopatofobia: Miedo a las enfermedades de la piel.

Dermatosiofobia: Miedo a la piel, a las verrugas.

Diabetofobia: Miedo a la diabetes.

Didaskaleinofobia: Miedo a ir a la escuela.

Dikefobia: Miedo a la justicia.

Diplopiafobia, Diplofobia: Miedo a ver doble y a las enfermedades oculares.

Dipsofobia: Miedo a la embriaguez.

Dorafobia: Miedo a la piel.

Dromofobia: Miedo al movimiento.

Dishabiliofobia: Miedo a desnudarse delante de alguien.

Dromofobia: Miedo a las calles y los paseos.


E

Eclesiofobia, ecclesiofobia: Miedo a la Iglesia.

Ecofobia, oecofobia, oikofobia: Miedo al hogar.

Eisoptrofobia: Miedo a los espejos.

Electrofobia: Miedo a la electricidad; a un choque eléctrico; a la electrocución.

Eleuterofobia: Miedo a la libertad.

Elurofobia: Miedo a los gatos.

Emetofobia: Miedo a vomitar.

Enetofobia: Miedo a los prendedores, pinches.

Enosiofobia: Miedo a confiar un pecado imperdonable o a la crítica.

Entomofobia: Miedo a los insectos.

Eosofobia : Miedo al amanecer; a la salida del sol.

Epistemofobia: Miedo al conocimiento.

Eremiofobia: Miedo a estar solo.

Ergofobia: Miedo al trabajo.

Eritrofobia: Miedo a ruborizarse y al color rojo.

Ermitofobia: Miedo a estar solo.

Erotofobia: Miedo al sexo.

Escatofobia: Miedo a las heces.

Esciofobia: Miedo a las sombras.

Escolionofobia: Miedo al colegio.

Escopofobia, Escoptofobia: Miedo a ser visto o ser mirado fijamente.

Escotofobia: Miedo a la oscuridad.

Escotomafobia: Miedo a quedar ciego; a no poder ver parcialmente.

Escriptofobia: Miedo de escribir en público.

Esfecsofobia: Miedo a las avispas.

Espermatofobia: Miedo al semen y a los gérmenes.

Estasofobia: Miedo a estar parado.

Estaurofobia: Miedo a los crucifujos.

Estenofobia: Miedo las cosas o lugares estrechos.

Eufobia: Miedo a las buenas noticias.

Eurotofobia: Miedo a los órganos genitales femeninos.


F

Fagofobia: Miedo a tragar cosas.

Falacrofobia: Miedo a quedar calvo, a la calvicie.

Fasmofobia: Miedo a los fantasmas.

Farmacofobia: Miedo a las drogas.

Febrifobia: Miedo a la fiebre.

Filemafobia: Miedo a besarse.

Filofobia: Miedo a enamorarase.

Filosofobia: Miedo a la filosofía.

Fobia a volar: Terror de viajar en avión o en un vehículo volador.

Fobia dental: Miedo extremo e intensificado al dentista y al tratamiento odontológico.

Fobia escolar: Terror de ir a la escuela o al colegio, por lo general experimentado en niños. Los síntomas pueden ser: llanto, taquicardia, pérdida de sueño y vómitos.

Fobias infantiles: Tipos de fobias experimentadas por niños entre las que pueden encontrarse la nictofobia(miedo a la oscuridad), la fobia escolar, ansiedad generalizada y la fobia social.

Fobia sexual: Miedo a experimentar cualquier tipo de sensaciones sexuales, acompañado de un deseo de evitarlas a toda costa.

Fobia social: (Social Phobia) Temor patológico a las interacciones de cualquier tipo con persona(s) conocida(s) o desconocida(s), a asistir a eventos sociales, a conocer a alguien, a hablar en público, a la posibilidad de ser avergonzado en público, a cualquier actividad que involucren la interacción con otras personas, a cometer un error y que los demás lo noten, juzguen o evalúen. Se acompaña de síntomas físicos fuertes como temblor de manos, sudoración, sequedad de boca, palpitaciones, rubor, desconcentración, náuseas.

Fobofobia: Miedo a temer.

Fonofobia: Miedo al ruido.

Fotofobia: Miedo a la luz.

Francofobia, galofobia: Miedo a los franceses.

Frenofobia, fronemofobia : Miedo a pensar.

Frigofobia: Miedo a las cosas frías.

Ftisiofobia: Miedo a la tuberculosis.


G

Galeofobia: Miedo a los tiburones.

Gametofobia: Miedo al matrimonio.

Gefirofobia: Miedo a cruzar puentes.

Geliofobia: Miedo a la risa.

Genufobia: Miedo a las rodillas.

Gerascofobia: Miedo a la vejez

Germanofobia: Miedo a los alemanes.

Gerontofobia: Miedo a la gente vieja, a la vejez.

Geumatofobia: Miedo al sabor.

Gimnofobia: Miedo a la desnudez.

Ginefobia: Miedo a la mujer.

Glosofobia: Miedo a hablar.

Grafofobia: Miedo, angustia de escribir.

Gringofobia: Miedo a los norteamericanos.


H

Hadefobia, estigiofobia: Miedo al infierno.

Hagiofobia: Temor a los santos, a los lugares sagrados.

Hamartofobia: Miedo al pecado.

Hapofobia: Miedo a tocar a alguien.

Harpaxofobia: Miedo a los ladrones. Miedo a ser perseguido por un crimen.

Hedonofobia: Miedo al placer.

Helenologofobia: Miedo a los términos griegos o de la terminología científica compleja.

Heliofobia: Miedo al sol.

Helmintofobia: Miedo a los gusanos.

Hematofobia, hemofobia: Miedo a la sangre.

Herpetofobia: Miedo a los reptiles.

Herisofobia: Miedo a desafíos contra la doctrina oficial o a la desviación radical.

Heterofobia: Miedo a los heterosexuales.

Hexakosioihexekontahexafobia, o triplehexafobia: Miedo al número 666.

Hidrofobia: Miedo al agua; a ahogarse; a nadar.

Hidrofobofobia: Miedo a la rabia, a la hidrofobia.

Hierofobia: Miedo a los sacerdotes.

Higrofobia: Miedo a la humedad, a la lluvia, al agua.

Homiclofobia: Miedo a la niebla.

Hipofobia: Miedo a los caballos

Hormefobia: Miedo al shock

Hodofobia: Miedo a viajar.

Hominofobia: Miedo a los hombres.

Homofobia: Miedo o aversión a los homosexuales o a convertirse en homosexual.

Hidrofobia: Miedo al agua.

Hilefobia: Miedo al materialismo.

Hilofobia: Miedo a los bosques.

Hipegiafobia, hipengiofobia: Miedo a la responsabilidad.

Hipsifobia: Miedo a la altura.

Hipnofobia: Miedo a dormir o a ser hipnotizado.

Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: (O Sesquipedaliofobia): Miedo a la pronunciación de palabras largas, complicadas o inusuales por miedo a equivocarse.


I

Iatrofobia: Miedo a los doctores.

Ictiofobia: Miedo a los peces.

Ideofobia: Miedo a las ideas o a la razón.

Iofobia: Miedo a los venenos.

Insectofobia: Miedo a los insectos.

Itifalofobia: Miedo de ver, pensar en, o tener el pene erecto.


J

Japanofobia: Miedo a los japoneses

Judeofobia: Miedo a los judíos


K

Kainofobia: Miedo a cualquier cosa nueva.

Kakorrafiafobia: Miedo al fracaso.

Katagelofobia: Miedo al ridículo.

Kenofobia: Miedo a los vacíos o los espacios vacíos.

Keraunofobia: Miedo a los truenos; a las tormentas.

Kifofobia: Miedo a inclinarse.

Koniofobia: Miedo al polvo.

Kopofobia: Miedo a la fatiga.

Kosmikofobia: Miedo a los fenómenos cósmicos.


L

Lacanofobia: Miedo a los vehículos.

Lalofobia: Miedo de hablar, especialmente en público.

Leucofobia: Miedo al color blanco.

Levofobia: Miedo a las cosas del lado izquierdo del cuerpo.

Ligofobia: Miedo a la oscuridad.

Lisofobia: Miedo a enojarse.

Lockiofobia: Miedo al parto.

Logofobia: Miedo a las palabras, a pronunciar ciertos fonemas.

Limnofobia: Miedo a los lagos.

Linonofobia: Miedo a los cordeles, a tejer.

Lisofobia: Miedo a la locura.


M

Macrofobia: Miedo a las esperas largas.

Mageirocofobia: Miedo a cocinar.

Maieusiofobia: Miedo al embarazo.

Maniafobia: Miedo a la locura.

Mastigofobia: Miedo a golpear.

Mecanofobia: Miedo a las máquinas, a las maquinarias.

Medomalacufobia: Miedo a perder una erección.

Medortofobia: Miedo a un pene erguido.

Megalofobia: Miedo a cosas grandes.

Melanofobia: Miedo al color negro.

Melisofobia: Miedo a las abejas.

Melofobia, musicofobia: Miedo a la música.

Meningitofobia: Miedo a la meningitis.

Menofobia: Miedo a la menstruación.

Merintofobia: Miedo a la limitación.

Metalofobia: Miedo a los metales.

Metatesiofobia: Miedo a los cambios.

Metifobia: Miedo al alcohol.

Metrofobia: Miedo u odio a la poesía.

Microbiofobia: Miedo a los microbios.

Microfobia: Miedo a los gérmenes, a las cosas pequeñas.

Mirmecofobia: Miedo a las hormigas.

Misofobia: Miedo a la contaminación con la suciedad y gérmenes.

Monofobia: Miedo a una sola cosa en particular. Miedo a la soledad, a estar solo.

Musicofobia, melofobia: Miedo a la música.

Musofobia: Miedo a los ratones.

Misofobia: Miedo al polvo o a la contaminación.


N

Necrofobia: Miedo a la muerte, a las cosas muertas, a los cadáveres.

Nefofobia: Miedo a las nubes.

Negrofobia: Miedo a la gente negra, a los afroamericanos.

Nemofobia: Miedo a la anemia.

Neofobia: Miedo a la novedad, a las cosas nuevas, a nuevas experiencias.

Nictofobia, noctifobia: Miedo a la noche o a la oscuridad.

Nomatofobia: Miedo a los nombres.

Nosocomefobia: Miedo a los hospitales.

Nostofobia: Miedo a volver al hogar.

Nudofobia: Miedo a la desnudez.

Numerofobia: Miedo a los números.

Nosofobia: Miedo a las enfermedades.


O

Obesofobia: Miedo a aumentar de peso.

Ocofobia: Miedo a los automóviles

Oclofobia: Miedo a la mafia, a los gángsters.

Odinofobia: Miedo al dolor.

Odontofobia: Miedo a la cirugía dental.

Oenofobia: Miedo a los vinos.

Ofidiofobia: Miedo a las serpientes.

Olfactofobia: Miedo a los olores y aromas.

Oftalmofobia: Miedo a ser mirado fijamente.

Ombrofobia: Miedo a la lluvia

Ometafobia: Miedo a los ojos.

Oneirofobia: Miedo a los sueños.

Onomatofobia: Miedo de un nombre o de una palabra en particular.

Ofidiofobia: Miedo a las serpientes.

Olfactofobia: Miedo a los olores.

Optofobia: Miedo a abrir los ojos.

Ornitofobia: Miedo a los pájaros.

Ostraconofobia: Miedo a los crustáceos.


P

Panfobia, Pantofobia: Miedo a todo.

Papafobia: Miedo a los Papas.

Papirofobia: Miedo al papel.

Paralipofobia: Miedo a descuidar un deber o responsabilidad.

Parafobia: Miedo a la perversión sexual.

Paraskevidekatriafobia: Miedo al viernes 13, a viajar o a hacer cualquier actividad importante en esta fecha, semejante a la trezidavomartiofobia.

Partenofobia: Miedo a las muchachas vírgenes o púberes.

Parasitofobia: Miedo a los parásitos.

Patofobia: Temor a las enfermedades.

Patriofobia, patroiofobia: Miedo a la herencia.

Pediofobia: Miedo a las muñecas.

Pedofobia: Miedo a los niños.

Pediculofobia: Miedo a los piojos.

Peladofobia: Miedo a la gente calva.

Peniafobia : Miedo a la pobreza.

Pelagrafobia: Miedo a la pelagra, enfermedad caracterizada por la dermatitis, desórdenes gastrointestinales, síntomas nerviosos centrales y asociada a una dieta deficiente en niacina y proteína.

Peniafobia: Temor a la pobreza.

Penterafobia: Miedo a la suegra.

Plutofobia: Miedo a la abundancia, a la riqueza.

Poinefobia: Miedo al castigo.

Polifobia: Miedo a muchas cosas.

Politicofobia: Miedo a la política.

Porfirofobia: Miedo al color púrpura.

Potamofobia: Miedo a los ríos.

Ptisiofobia, tuberculofobia: Miedo a la tuberculosis.

Pneumatofobia: Miedo a los espíritus.

Pnigofobia, pnigerofobia: Miedo a ser estrangulado o a la sofocación.

Pirexiofobia: Miedo a las alucinaciones de la fiebre.

Pirofobia: Miedo al fuego.

Pocrescofobia: Miedo a ganar peso.

Pogonofobia: Miedo a las barbas.

Potofobia: Miedo a beber alcohol.

Prosofobia: Miedo al progreso.

Pselismofobia: Miedo al tardamudeo.

Psicofobia: Miedo a la mente, a pensar.

Psicopatofobia: Miedo a volverse loco.

Psicrofobia: Miedo al frío.

Proteinfobia: Miedo a las proteínas.

Pternofobia: Miedo a las plumas, al cosquilleo por plumas.

Pteromeranofobia: Miedo a volar.

R

Rabdofobia: Miedo a la magia. Temor a los bastones o a los bastonazos.

Rectofobia: Miedo al recto, o a sus enfermedades.

Ritifobia: Miedo a tener arrugas.

Rusofobia: Miedo a los rusos.


S

Sarmasofobia: Miedo al cortejo, coqueteo, juegos sexuales.

Satanofobia: Miedo a Satán.

Sciofobia: Miedo a las sombras.

Scotofobia: Miedo a la oscuridad.

Scriptofobia: Miedo a escribir en público.

Selacofobia: Miedo a los tiburones.

Selafobia: Miedo a los relampagueos repentinos.

Selenofobia: Miedo a la luna.

Septofobia: Miedo a las cosas descompuestas.

Sexofobia: Miedo al sexo opuesto.

Siderodromofobia: Miedo a los trenes.

Siderofobia: Miedo a las estrellas.

Sifilofobia: Miedo a la sífilis.

Simetrofobia: Miedo a la simetría.

Singenesofobia: Miedo a los parientes.

Sinofobia: Miedo a los chinos.

Sitiofobia: Miedo al alimento.

Socerafobia: Miedo a los suegros.

Sociofobia: Miedo a la sociedad o la gente en general.

Sofofobia: Miedo a aprender.

Soteriofobia: Miedo a la dependencia de otras personas.

Spectrofobia: Miedo a espectros o fantasmas.

Stasibasifobia: Miedo a estar parado.


T

Tacofobia: Miedo a la velocidad.

Tafefobia: Miedo a ser enterrado vivo.

Talasofobia: Miedo al mar.

Tanatofobia: Miedo a la muerte.

Tapefobia: Miedo a ser enterrado vivo.

Tapinofobia: Miedo a contagiar enfermedades o a ser contagioso.

Tasofobia: Miedo al ocio. Miedo a sentarse.

Taurofobia: Miedo a los toros.

Teatrofobia: Miedo a los teatros.

Teratofobia: Miedo a los monstruos.

Tecnofobia: Miedo a los adelantos tecnológicos.

Teleofobia: Miedo a definir planes. Miedo a las ceremonias religiosas.

Telefonofobia: Miedo a los teléfonos.

Teniofobia: Miedo a la tenia; a alojar la lombriz solitaria

Teofobia: Miedo a Dios; a las religiones.

Teologicofobia: Miedo a la teología.

Teratofobia: Miedo de dar a luz a un monstruo o un bebé con deformidades.

Testafobia: Miedo a hacer tests, pruebas o exámenes.

Tetanofobia: Miedo al tétanos.

Telefonofobia: Miedo a los teléfonos.

Termofobia: Miedo al calor.

Tetanofobia: Miedo al tétanos.

Teutonofobia: Miedo a los alemanes.

Textofobia: Miedo a ciertas telas o tejidos.

Tiranofobia: Miedo a los tiranos.

Tocofobia: Miedo al parto.

Tomofobia: Miedo a la cirugía.

Tonitrofobia: Miedo a los truenos; a las tormentas.

Topofobia: Miedo a un lugar particular, o a ciertos lugares.

Toxifobia, toxofobia, toxicofobia: Temor a ser envenenado, a las toxinas.

Traumatofobia: Miedo al daño, a lesionarse, a las heridas

Tredecafobia: Miedo al número trece, a la mala suerte.

Tremofobia: Miedo a los temblores.

Trezidavomartiofobia: Miedo al martes 13, a viajar o a hacer cualquier actividad importante en esta fecha, semejante a la paraskevidekatriafobia.

Tricofobia, hipertricofobia: Miedo al cabello.

Tricopatofobia: Miedo a las enfermedades y patologías del cabello.

Tripanofobia : Miedo a la inoculación.

Triquinofobia: Miedo a la triquinosis y a la comida posiblemente envenenada

Triskaidekafobia, triakaidekafobia: Miedo irracional al número trece.

Tropofobia: Miedo a moverse o a hacer cambios.

Tuberculofobia: Miedo a la tuberculosis.


U

Uranofobia: Miedo al cielo.

Urofobia: Miedo a la orina.


V

Vacunafobia: Miedo a las vacunas.

Venereofobia: Miedo a las enfermedades venéreas.

Venustrafobia: Miedo a las mujeres hermosas.

Verbofobia: Miedo a las palabras.

Vermifobia: Miedo a los gusanos.

Verminofobia: Miedo a los gérmenes.

Vestifobia: Miedo a vestirse.

Virginitifobia: Miedo a la violación.

Vitricofobia: Miedo al padrastro.

W

Wiccafobia: Miedo a las brujas o a la brujería


X

Xantofobia: Miedo del color amarillo o de la palabra "amarillo".

Xenofobia: Miedo o desagrado a los extranjeros.

Xenoglosofobia: Miedo a lenguas extranjeras.

Xerofobia: Miedo a los lugares secos, especialmente desiertos.

Xilofobia: Miedo a objetos de madera; a bosques.


Z

Zelofobia: Miedo a los celos

Zeusofobia: Miedo a Dios o a los dioses.

Zoofobia: Miedo a los animales

domingo, 6 de febrero de 2011

Tengo un laberinto para ti



Gracias a mi gran amigo Eduardo Gamondés por el envío de esta imagen, y permitirme borrar con photoshop el mensaje navideño y agregar el verso de Borges.

"El laberinto es sobretodo un cruce de caminos; algunos de ellos no tienen salida y son callejones sin escapatoria a través de los cuales se trata de descubrir la vía que conduce al centro de esta curiosa tela de araña. Cabe decir que la comparación con la telaraña no es exacta ya que ésta es simétrica y regular, mientras que la esencia misma del laberinto es circunscribir en el espacio más pequeño posible el enredo más complejo de senderos y retrasar así la llegada del viajero al centro que desea alcanzar".

Seguimos la pista del laberinto en la historia y encontramos a este difícil diseño en los corredores de acceso a ciertas grutas prehistóricas, y según Virgilio, en la puerta del antro de la Sibila de Cumas. Para los egipcios el laberinto no era desconocido, y tanto griegos como chinos lo utilizaban. Desde antiguo está trazado en las losas de las catedrales y aquellos que fueron grabados sobre el suelo de las iglesias eran la firma de gremios y cofradías iniciáticos de constructores, cuyo dibujo substituía el peregrinaje a Tierra Santa. Por ello, a veces se encuentra en su centro el propio arquitecto o bien, el templo de Jerusalén, es decir, "el elegido que alcanzó el centro del mundo,". El creyente que no podía cumplir el peregrinaje real recorría imaginativamente el laberinto hasta que llegaba al centro, a los santos lugares: es decir, "el peregrino en casa". y en ocasiones recorría de rodillas el trayecto de doscientos metros del laberinto de Chartres.


Imagen tomada de arte e iconografía

El laberinto fue utilizado como sistema de defensa en las puertas de las ciudades fortificadas o fortalezas, y está dibujado sobre maquetas de casas griegas antiguas. Tanto en uno como en otro caso se trataba de una defensa de la ciudad o de la casa, ambas concebidas como centro del mundo. Esta protección era usada no solo contra el enemigo humano sino también para repeler influencias malignas. Su sola presencia anunciaba algo sagrado o muy valorado, y hasta pudo tener una función militar para la defensa de un territorio, una aldea, una tumba o un tesoro al que sólo tienen acceso aquellos que conocen los planos, " los iniciados". El centro que protege al laberinto está reservado a aquel que a través de las pruebas de iniciación (los rodeos del laberinto) se ha mostrado merecedor de acceder a tal "revelación misteriosa". Una vez alcanzado el centro, está como "consagrado" y vinculado por el secreto.

El toro encerrado según Jean Chelalier y Alain Gheerbrant , quizás simbolice el dominio de del rey Minos sobre su pueblo.



El Minotauro de George Fredrerick Watts

Al las profundidades del inconsciente se llega por la vía del laberinto, cuyos vericuetos muchas veces sin salida nos conducen al interior de sí mismo, a ese lugar oculto donde reside lo más misterioso de cada uno, cuya comprensión no puede ser alcanzada por la consciencia sino tras largos desvíos, extravíos y rodeos.


Jack Nicholson frente a la maqueta del laberinto del film "The Shining" o "El Resplandor"

No en balde, sabemos que cada uno de nosotros posee su propio laberinto, y que la meta es llegar al centro de nuestra propia entraña enmarañada. Se cree, que llegar al centro permite salir del laberinto transformado, si es que podemos salir pues sé de muchos que se han quedado atrapados en su laberinto personal.

Información leída en uno de los mejores Diccionario de Símbolos que existen, el de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant, excelente texto de referencia

sábado, 5 de febrero de 2011

Cantata BWV 147-10, por Sissel Kyrkjebø.



La carrera de Sissel Kyrkjebø tiene más de 20 años. Ha actuado frente a reyes y jefes de estado, y ha compartido escenario con grandes estrellas de todos los géneros musicales -artistas clásicos, punks, ídolos del pop y raperos. Cantó el himno olímpico en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1994, en Lillehammer, y en Noruega dió un concierto de gala para los Premios Nobel de la Paz. Sissel tuvo el honor de realizar el primer concierto de Navidad en Moscú, después de la caída de la Unión Soviética, y ha sido invitada varias veces a cantar con los tenores Plácido Domingo y José Carreras.

Sissel Kyrkjebø y Plácido Domingo se conocieron durante los Juegos Olímpicos en illehammer, donde cantaron juntos la canción olímpica para el magno evento deportivo, cuya grabación fue hecha en la cafetería con un equipo de televisión, momentos antes de la ceremonia de apertura. Como resultado de esa colaboración, Sissel fue invitado por Domingo al "Christmas in Viena", junto con Charles Aznavour.

Esta bella mujer de voz apacible y armonías celestiales ha compartido escenario con grandes estrellas como Celine Dion, Sting, Moby, Kidjo Angélico, Willie Nelson y ha colaborado en trabajos musicales con el artistadel pop, Neil Sedaka, la estrella del jazz Diana Krall, la leyenda del jazz Dee Dee Bridgewater y Josh Groban, y en duetos con el danés punk, Sort Sol (Sol Negro) y el rapero Warren G.

Su repertorio va desde la grabación de Schubert y Chopin a Lloyd-Webber y Morricone, Handel y Bach, ABBA y el señor de rockeros Jon Lord, de Deep Purple. Sissel fue un artista crossover mucho antes de que los hombres de marketing inventaran el término.

Sissel Kyrkjebo nació en 1969 en Bergen, la puerta de entrada a los fiordos en la costa oeste de Noruega.

Ir a la página web de Sissel Kyrkjebo

Agradezco a Eduardo Gamondes su envío del video de
Sissel Kyrkjebø

miércoles, 2 de febrero de 2011

Estoy logrando uno de mis grandes sueños ¡¡¡DEJÉ DE FUMAR!!!

Estoy sumamente felíz. Tengo cuatro días que no fumo y fui fumadora durante 38 años por cada 20 o 15 minutos diarios e incluso, muchas veces llegué a interrumpir mis horas de sueño en la madrugada para prender un pitillo fuera de mi habitación. Siento como si estuviera de luto y he decidido no tocar la computadora hasta cumplir una semana "limpia" del contacto de mi venenoso ex-amante, el letal cigarrillo. He asumido esta lucha casi demoníaca como si estuviera recuperándome de una larga y penosa enfermedad dentro de mi propia clínica, es decir, mi casa: me he recetado mucha pero mucha relajación, innumerables mandarinas, manzanas, jugo de guanábana, rebanadas de pan negro, galletas Bran para dar de comer al monstruo de la ansiedad, y grandes tazas de té de toronjil para relajarme en la noche.

Desde que empecé a sacar de mi cerebro y cuerpo a esta droga salgo de casa sólo lo necesario y me he planteado como imprescindible, no vsitar a ninguno de mis amigos fumadores y no celebrar con nadie hasta dentro de un mes; sabemos que el dios del vino hace olvidar cualquier tipo de abstención. Total, que pase lo que pase estoy imponiéndome cero estrés y distancia prudencial con aquello que en el pasado estuvo relacionado intímamente con mi adicción a la nicotina, por ejemplo, este blog, al que ni siquiera había podido acercarme porque redactar y publicar era igual a fumar incontrolablemente. Me he tomado un momento para hacerlo sólo con el fin de gritar a los cuatro vientos esta excelente noticia: por fin sobrepasé un día sin fumar.

Siempre que escribía en mi boca centelleaba intermitentemente un cigarrillo, o cerca de la pantalla desde algún cenicero, un humo nicotínico me invitaba a consumirlo. Por ello, en estos días, veo a la Pc con mucho cuidado pues, en este preciso instante en que escribo siento una presión en la garganta.

Imagen tomada de andy khalls.net

Mi padre y mi abuelo murieron gracias al cigarro, y hace más de seis años me diagnósticaron un enfisema pulmonar, la misma enfermedad que los consumió a ellos por causa del cigarrillo. Afortunadamente, mi gusto por caminar y caminar, muchas veces en marcha rápida y también, gracias a que bajé la dosis -de 40 pitillos a 30 y después a 20- esta terrible enfermedad no se ha manifestado. En el pasado, traté de dejar la nicotina con acupuntura, parches, chicles, hipnosis, natación y hasta judo. Esta última vez lo intenté con Champix, y no era la primera vez que usaba tales pastillas para enfrentar la adicción. Este es mi tercer intento con ese medicamente puesto que las dos veces anteriores abandoné el tratamiento al inicio o a la mitad de la tercera caja. Sin embargo, en noviembre de 2010 me propuse comenzar de nuevo, y llegar hasta una cuarta caja (cada una de éstas trae 15 pastillas) a ver si de verdad funcionaba, entonces lo logré...

Imagen tomada de levmishkin.wordpress.com

En el segundo día de abstención de la nicotina, mientras veía Futurama con mi hija, de pronto me invadió una debilidad corporal y un sentimiento de pérdida que inundó inesperadamente mis ojos de lágrimas, y por segundos, me puse tristísima. Hoy, en cambio pensé, que el poder liberarme de algo que mató a miembros de mi familia, expulsándolo de mi existencia con este optimismo que me invade, el de no dar marcha atrás (y malditas sean los compañías tabacaleras), es de verdad un renacimiento, aunque el adios a ese amado compañero mortal, sea un adios desde el alma nostálgica de humo, o una despedida profundamente reflexiva o sin pensamiento alguno como los estados de mi abuela catatónica.

Separarme de ti, cigarrillo, y de tus cuatro mil tentáculos de alquitrán, amoníaco, arsénico, cianuro, y cuánta porquería ponen las tabacaleras para engancharnos y matarnos, me está permitiendo desde ya, tomarme un segundo aire de vida. Inhalar con ganas orgullosa, desde muy adentro de mis pulmones por tanto tiempo mancillado. Sonriendo ahora por estar comenzando a cumplir mi sueño de seguir viviendo ¡un poco más...!


Nos vemos el domingo 6 de febrero

domingo, 30 de enero de 2011

Los ancianos japoneses roban para tener dónde ir

Escrito por Isidre Ambrós
Corresponsal de Pekín

El último informe anual sobre delincuencia de la policía japonesa ha sembrado la inquietud. Las estadísticas muestran que uno de cada cuatro japoneses detenidos por robar en el 2010 era mayor de 65 años. En 1986, cuando se empezó a confeccionar este tipo de estadísticas, sólo uno de cada veinte japoneses detenido por hurto era mayor de 65.

Para los responsables policiales, el envejecimiento de la población del país no lo explica todo. Atribuyen este fenómeno a los cambios registrados en la sociedad nipona, mucho más individualista y dura que antes. Se ha roto la tradición ancestral nipona de reunir bajo un mismo techo a tres generaciones de una misma familia. Una situación que garantizaba a los abuelos que en la etapa final de su vida estarían bajo el cuidado de sus familiares más próximos. Este panorama ha dejado prácticamente de existir.

En los tiempos actuales, los más jóvenes abandonan el hogar familiar antes y a menudo se trasladan a otra ciudad en busca de un trabajo. Una coyuntura que provoca que las personas de la tercera edad se encuentren solas, desorientadas, aisladas de la sociedad que las rodea.

La soledad y la falta de recursos económicos son las principales razones que empujan a delinquir a este colectivo, cada vez mayor en la sociedad japonesa. Así parece demostrarlo una encuesta realizada el pasado año por la policía de Tokio entre un colectivo de mil personas sospechosas de dejarse atrapar con las manos en la masa. La mayoría de ellos habían robado alimentos o cosméticos por un valor inferior a los cuarenta y cinco euros.

Más de la mitad dijeron que no tenían “nada para vivir” y otro 40 ciento aseguró no tener amigos ni familiares. “Las personas mayores posiblemente roban no sólo por razones económicas, sino también por un sentido de aislamiento”, dijo un policía al diario Mainichi.

Y para huir de su soledad y del abandono de sus familiares, muchos de ellos han llegado a la conclusión de que el mejor sitio donde pueden estar es en la cárcel. Allí tienen un techo, comida caliente y compañía. “En el plan afectivo, en la prisión los ancianos son prisioneros mimados, mientras que la sociedad exterior es muy dura con ellos”, ha declarado recientemente Saito, que ha salido hace poco de la cárcel, a la emisora France Inter.

Ante el aumento de la población carcelaria de la tercera edad, las autoridades japonesas han decidido adecuar las instalaciones. Así, por ejemplo, una planta entera de la prisión de Onomichi, cerca de Hiroshima, ha sido adaptada a las necesidades de estos reclusos. El gobierno ha decidido, asimismo, dedicar cien millones de dólares a la construcción de espacios similares en otros tres establecimientos penitenciarios. “Debemos facilitarles el mismo tipo de atenciones que en una residencia ordinaria”, declaró un funcionario de prisiones a Associated Press.

En la cárcel, no sólo encuentran cuidados y nuevas amistades, también tienen que cumplir obligaciones. En la prisión de Onomichi, por ejemplo, tienen que trabajar seis horas diarias, dos menos que los reclusos ordinarios. Un ambiente que prefieren a la indiferencia con que les trata la sociedad exterior.

Tomado de LA VANGUARDIA.es