martes, 13 de marzo de 2012

Rusia y Corea del Sur se unen para clonar un mamut

Y a la tierra volvieron los antiguos mamuts...

Imagen de: Voz Esmeralda

En diciembre de 2011 científicos rusos y japoneses encontraron una médula ósea de un fémur en buen estado de los mamíferos en Siberia, hallazgo que permitió la firma de un acuerdo entre ambas naciones para clonar un animal extinto hace más de 10.000 años.

Vasili Vasiliev, vicerrector de la North-Eastern Federal University en Saja y el pionero en la clonación, Hwang Woo-Suk, (de la Sooam Biotech Research Foundation, en Corea del Sur) afirmaron que el acuerdo conjunto de investigación tiene la intención de traer de vuelta a la tierra al enorme mamífero lanudo, gracias a la pieza ósea encontrada, y que por 20 año los científicos estuvieron buscando.


Hwang pasa por ser un héroe nacional hasta el día en el que se descubrió que muchas de sus clonaciones de células madre humanas habían sido falsificadas. Aún así, al hombre se le recuerda oficialmente por su trabajo en la clonación de Snuppy, el primer perro clonado en el 2005 y verificado por los científicos.

Desde la Sooam Biotech Research Foundation aseguran que Rusia enviará los restos para ser analizados. Corea del Sur confirmó también que la investigación traerá de vuelta con seguridad una copia del mamut a la vida. Según cuenta el mismo Hwang:

La primera misión y la más difícil es restaurar las células del mamut. Nos uniremos a los científicos rusos para tratar de encontrar el tejido bien conservado con un gen dañado.

Al reemplazar el núcleo de las células madre del huevo de un elefante con las tomadas a partir de las células somáticas de los mamuts, los embriones con ADN de mamut podrían ser producidos y sembrados en el vientre de un elefante. será un trabajo muy duro, pero creemos que es posible porque nuestro instituto es bueno en la clonación de animales.


Fuente de la imagen: El Oriflama

Para su transferencia de núcleos de células somáticas (células del cuerpo como las de los órganos internos, la piel, sangre… ) utilizarán un elefante indio. Un trabajo controvertido para unos expertos que cuentan entre sus trabajos con la clonación de vacas, gatos, perros, cerdos e incluso lobos. Más de 10.000 años después, el mamut podría volver a la Tierra.

Fuente: Physorg.com

Que no te dé miedo el paso del tiempo...

Décadas de tiempo divididas en retratos


El proceso de envejecimiento no suele ser bien recibido por mucha gente y la prueba de ello está en que a medida que nos volvemos viejos ya no celebramos algunos cumpleaños, nos cubrimos las canas que brotan impertinentes en nuestro cabello y aplicamos cremas para tratar de detener o disimular las arrugas. Más, a pesar de ello, el proceso avanza indetenible y atrás queda el rostro que una vez, la mirada infantil prístina o aún no cargada de recuerdos.

A veces, cuando camino por las calles de Caracas y a mi lado pasa un hombre anciano o una mujer vieja, hago un ejercicio de photoshop mental y borro las arrugas, reconstruyo calvicies, levanto y afino narices, borro patas de gallo y bolsas en los ojos, armando en mi imaginación al joven que fue ese anciano que llama mi atención, o recreando a la mujer madura de carnes firmes de antaño y que al momento, pasa a mi lado envejecida; un ejercicio que el fotógrafo Bobby Neel Adam realiza a punta de dos imágenes reales: un antes y un después de un sólo golpe en la misma persona. Asombrosa síntesis del tiempo en los retratos de Bobby Neel Adam.

AgeMaps, así llamó a este proyecto que pone de relieve el paso del tiempo como sí, y efectivamente sí, se tratase de dos dimensiones temporales distintas, y que dejan a muchos espectadores con una sensación incómoda, quizás, porque retrata la mortalidad de cada personaje a modo de reflejos de nuestra propia mortalidad.

Dos fotografías de la misma persona, dos momentos de su vida, dos proporciones, dos sueños diferentes, dos improntas en la piel al igual como las tenemos cada uno de nosotros.

Este proceso, denominado "la foto de la cirugía," se traduce en una representación única de cada persona a través de décadas. "El punto en el que las imágenes están físicamente divididas en el conjunto se convierte en la línea de frontera (o puente) entre las décadas del paso del tiempo", explica Adams, "Para mí, proporcionan un misterioso mapa de la vida, mirando hacia nuestro futuro." Disfrutenlo.











Sitio web de Bobby Neel Adams

a través de [ PetaPixel ]

lunes, 12 de marzo de 2012

Dos poemas al cerebro - Emily Dickinson


POEMA 632


El Cerebro- es más ancho que el Cielo-
Y-si los pones juntos-
El uno contendrá al otro
Holgadamente-y a Ti-además-
El Cerebro es más hondo que el mar-
Y-si colocas ambos-Azul contra Azul-
El uno al otro absorberá-
Como la Esponja-al Cubo-
El Cerebro pesa lo mismo que Dios-
Y-si lo calculas-Libra a Libra-
Hallarás la misma diferencia- si la hubiere-
Que separa a una Sílaba de un Sonido-



SENTÍ UN FUNERAL EN MI CEREBRO

Sentí un funeral en mi cerebro,

los deudos iban y venían
arrastrándose -arrastrándose -hasta que pareció
que el sentido se quebraba totalmente -

y cuando todos estuvieron sentados,
una liturgia, como un tambor -
comenzó a batir -a batir -hasta que pensé
que mi mente se volvía muda -

y luego los oí levantar el cajón
y crujió a través de mi alma
con los mismos botines de plomo, de nuevo,
el espacio -comenzó a repicar,

como si todos los cielos fueran campanas
y existir, sólo una oreja,
y yo, y el silencio, alguna extraña raza
naufragada, solitaria, aquí -

y luego un vacío en la razón, se quebró,
caí, y caí -
y di con un mundo, en cada zambullida,
y terminé sabiendo -entonces -


Emily Dickinson,
n. en EE.UU. el 10 de diciembre de 1830, + 15 de mayo de 1886.

¿Eres feliz?

Traducción de
'El Club de Las Neuronas Muertas'

Fuente: Moodgadget

Francisco Mora, neurocientífico: “Dios es sólo una idea creada por el cerebro”.


Francisco Mora es neurocientífico, catedrático de las universidades Complutense y de Iowa y autor del libro 'El dios de cada uno'.


- Sostiene que la neurociencia niega la existencia de un dios universal.

-Sí. La biología evolutiva nos dice que el hombre es consecuencia de un proceso azaroso, en el sentido de que los genes mutan aleatoriamente y sólo el determinante ambiental hace que tengan un valor y el portador sobreviva o no. La ley sagrada en biología es la superviviencia. No hay más ley que aquélla que empuja al ser vivo a mantenerse vivo. No hay ningún diseño inteligente, ninguna fuerza sobrenatural detrás de la aparición del hombre.

- Somos fruto del azar.

-Sin duda. Y el resultado, tras 3 o 4 millones de años de evolución, es el cerebro humano, que desde los australopitecinos hasta nosotros ha aumentado su peso y complejidad enormemente. Ha pasado de 400 gramos -lo que pesa el de un chimpancé- a 1.450, lo que pesa el nuestro. Y hay otra diferencia importante: el cerebro de un chimpancé pesa al nacer el 75% del peso que alcanzará en su máximo desarrollo.


- El nuestro mucho menos, ¿no?

-Un 25%, aproximadamente, de lo que pesará de adulto. Eso quiere decir que el cerebro humano se construye y desarrolla casi todo fuera del claustro materno, es decir, en interacción constante con el entorno físico, emocional y social, al que absorbe transformándolo en física y química cerebral. Y, así, la bioquímica cambia la anatomía, la anatomía cambia la fisiología -que es la función- y la función da expresión a cada ser humano. Es algo extraordinario porque esa plasticidad que se da fuera del claustro materno es la que hace al ser humano lo que es.

-¿A qué se debe esa particularidad?

-A que hubo un momento en la evolución en que la posición erguida impidió el desarrollo de una pelvis acorde con lo que habían sido las normas biológicas hasta entonces. Hubiese sido necesaria una pelvis cada vez más grande para albergar un canal del parto que permitiese dar a la luz un ser vivo con una proporcionalidad del cerebro tal cual había sido hasta ese momento. La postura erguida implica que la defensa radica en correr y, para correr eficientemente en esa postura, hay que tener la pelvis pequeña. Por eso, fue saliendo cada vez una cría con un cerebro más inmaduro. Pero gracias a eso, insisto, el ser humano es el que es.

Dios y la evolución

-¿Dónde y cuándo entra Dios en escena?


-Dios es sólo una idea sin contrapartida alguna en la realidad sensorial. El hombre es un producto evolutivo. No parece necesario acudir a nada sobrenatural para explicar que estemos aquí. Esto lo comparten la mayoría de los científicos y, particularmente, los biólogos. Toda nuestra interacción con el mundo es a través del cerebro. No hay nada que no haya sido producido por nuestro cerebro y sus códigos. Dios es una idea, como todas, construida por los códigos cognitivos. Incluso la realidad que vemos es producida, en parte, por nuestro cerebro. Son los códigos que traes de serie en el cerebro los que construyen para ti el mundo sólo con un objetivo: ¡mantenerte vivo!

-Para mantenerse vivo él, que soy yo.

-Naturalmente. Nuestro cerebro tiene la capacidad de construir ideas. Usted sabe que tiene una idea de caballo que no concuerda con ninguno de los caballos que existen. Después de ver muchos caballos y por el aprendizaje, los códigos neuronales del cerebro son capaces de crear una especie de patrón en el que encajan todos los caballos. Esto es un abstracto, una idea, esa esencia inteligente, como la llamaría Platón. Ahora bien, esa idea de caballo cobra realidad cada vez que ve un caballo concreto, que cada vez es diferente. Y lo mismo pasa con todo. Nacemos con patrones que crean esas ideas, que constituyen la esencia del lenguaje humano. Y, gracias a ellas, podemos comunicarnos tan rápidamente con los demás sin bajar a los concretos, utilizando los abstractos.

-¿Y Dios?

-Como todas, la de Dios es una idea creada por el cerebro; pero nunca cobra realidad porque Dios no está en el mundo. Si tratamos de encontrar en la realidad un reflejo de la idea de Dios, nos damos cuenta de que no existe. El mundo no alberga nada que encaje con la idea de Dios que tengo en mi cabeza. Por eso, Dios es sólo una idea.

Pensamiento mágico

Imagen Alberto Montt. Tomada de 'En Dosis Diarias'

-Pero en el pasado ha habido quien ha visto a Dios.

-La única manera que han tenido las religiones de sustanciar la existencia de Dios es hacerlo real, traerlo al mundo. ¿Cómo? Haciéndolo renacer tras la muerte, como en el cristianismo, o con apariciones sobrenaturales en tiempos bárbaros de la Historia, como diría David Hume. Respecto a los libros sagrados, ¿quién los ha escrito sino un serhumano? Los dioses, únicos o no, son el corazón de la identidad de los pueblos en su nacimiento. ¿Qué es lo que cuentan los libros sagrados? Que Dios estuvo en la Tierra, o apareció, o le dijo a alguien algo… Y así cada dios fue cobrando una identidad y una realidad a través de la memoria de los pueblos. Libros escritos en los tiempos del pensamiento mágico. Hoy, la Biblia no tiene ningún valor como prueba fehaciente de que haya existido una divinidad. Una cosa es evidente, si hoy entra alguien por la puerta y dice que acaba de hablar con Dios o que por la noche le visita, sin duda, pensarás que sufre algún problema mental.

-Hace siglos que Dios no se manifiesta en el mundo como en la Biblia.

-Dios se ha diluido ante el análisis y la aplicación delmétodo científico. Hemos pasado del pensamiento mágico al crítico. Pensamiento mágico es el que no relaciona de modo riguroso causa y efecto. Hay un ejemplo que lo explica muy bien. Llega un explorador a una tribu, le reciben bien, y se desata una tormenta que mata a varios miembros de la tribu. Al cabo de un tiempo, regresa y vuelve a pasar lo mismo. Pero, a la tercera visita, el jefe se para a pensar y manda matar al explorador nada más asomar la cabeza. ¿Por qué? Porque trae consigo espíritus malignos que provocan tormentas que matan a gente de la tribu. Eso es pensamiento mágico. Causas que no son tales. Lo sobre natural nace porque traemos en el cerebro códigos que alimentan la idea de la sobrenaturalidad.


-¿La evolución ha favorecido eso?

-¡Así parece! Si a un niño le explicas que las flores surgen de las semillas, no te preguntará luego qué hace o cómo se hacen las semillas, sino quién las hace. Eso es pensamiento animista. A lo largo de la evolución, se ha seleccionado el animismo porque ha tenido un valor para la supervivencia. Cuando surgen la agricultura y la ganadería, el hombre comienza a tener tiempo para charlar y preguntarse por el origen del rayo, por ejemplo. Y empieza a pensar que esa fuerza tan tremenda, que está fuera de él y él no ha hecho, sólo puede haber sido hecha por alguien como él, pero que no se ve, que está escondido, que es sobrenatural. O ahí está el caso del Sol, que, de repente, se esconde durante días o semanas, y la cosecha se pierde. ¿Quien dudaría sin más referencias de que el Sol es un ser sobrenatural que está castigando a los hombres?

-Y nacen los dioses.

-Sí. El mundo hasta hace unos 5.000 años fue claramente politeísta. El dios universal es una idea que no tiene más de 4.400 años, cuando Akenatón instituye a Atón como única divinidad. Ahí entró el monoteísmo, la idea de un dios universal, en la Historia. Luego, posiblemente, los autores del Pentateuco se apropiaron de ella porque un grupo unido por un sólo dios es más fuerte, más cohesionado y más capaz de defenderse. Ése es el gran valor de la religión. ¿Pero cuál es su sustrato último?

-¿Responder a para qué estamos aquí?

-Sí, claramente. Pero la religión y la idea de Dios ofrecen una respuesta no contrastada y, desde luego, poco válida para muchos millones de seres humanos, incluidos los budistas. Lo que sí está claro es que la ciencia no da ninguna respuesta. Por eso, la religión tiene todavía un puesto muy prominente en la vida del ser humano. Desde la ciencia sólo nos queda hacer lo que el bíblico Moisés: andar el camino con la única meta de hacerlo lo mejor posible para el grupo. El sentido de la vida, de la tuya y de la mía, está en el grupo. Desde que el hombre es hombre, fuera del grupo está muerto.

La era de la postreligión


-¿Cuánto tiempo les queda a los dioses?

-Nadie lo sabe. Pero sí parece que estamos entrando en la era de la postreligión, en la que posiblemente y poco a poco se vaya perdiendo toda connotación de lo sobrenatural en el mundo. Recientemente, el filósofo George Steiner señaló en un encuentro en Portugal algo así como: “Todas las culturas son mortales. Todas las religiones también. Todas son eventos culturales mortales, como mortales son los hombres que las producen. Y ahora estamos en un periodo de transición. Entramos en la era de la postreligión. El cristianismo va a morir, como ha muerto el marxismo. ¿Qué va a llenar el vacío? ¿Qué nos espera? ¿Qué va a nacer?”.

-Estudiar el cerebro conlleva la aparente paradoja de que es el cerebro el que se estudia a sí mismo.

-Podremos entender cómo funciona el cerebro humano en general y cómo construimos el mundo; pero no la realidad última, mi mundo, lo que yo veo y es producto de mis propias vivencias. Cada uno de los 7.000 millones de seres humanos es diferente y, por eso, cuando muere un ser humano, muere todo un universo, porque cada ser humano es irrepetible. De ahí el respeto último, inviolable, más allá de la religión, a la vida de todo ser humano.

Publicado originalmente en el diario El Correo.