jueves, 14 de junio de 2012

El sr. Otto, de Bruno Bozzetto (en pocas palabras)


El creador de este caricatura es el conocido dibujante italiano Bruno Bozzetto (n.1938), un italiano que comenzó su carrera de animación en el cine a la edad de 20 años con '¡Tapum! la historia de las armas" (1958), y más tarde con el Sr. Rossi, uno de sus personajes más conocidos, un hombre de mediana edad, rechoncho y calvo al que le suceden cosas satíricas, al igual que el sr. Otto, el protagonista de la serie 'Olimpics', realizada en el 2003.




Página oficial de Bruno Bozzetto: http://www.bozzetto.com/
Ver otras animaciones en: http://www.rivelazioni.com


El 30% de los adolescentes suecos abandonan la escuela secundaria

El pasado lunes la Asociación Sueca de Autoridades Locales Regionales ( SALAR ) publicó que el 31 por ciento de los estudiantes suecos son incapaces de completar dentro de tres años previstos el programa de educación secundaria conocido como Gymnasieskola o gynmasiet.

En Suecia, los estudiantes pueden optar por inscribirse en una variedad de cursos de educación secundaria con diferente contenido educativo, algunos que hacen hincapié en los estudios para preparar a los estudiantes para la universidad, mientras que otros tienen el fin de educar profesionalmente a aquellos con otras vocaciones.

Incluso después de cuatro años, aproximadamente una cuarta parte de los estudiantes aún no han recibido sus diplomas de escuela secundaria.

En el municipio de peor desempeño, sólo 43 estudiantes terminaron la escuela secundaria a tiempo, mientras que el municipio de mejor desempeño vio que el 88 por ciento de sus estudiantes culminaronsus estudios en lo previsto.

Sin embargo, muchos suecos con alta deserción escolar completarán la secundaria gracias a programas de educación de adultos, esto es, un 90 por ciento de adultos de 24 años que alcanzan un grado de secundaria.

Según el estudio, basado en las cifras de estudiantes que empezaron la escuela secundaria entre 2005 y 2007, niños de tres a cinco por ciento más que las niñas no logran completar la escuela secundaria en Suecia.

"Cada estudiante que abandona la escuela secundaria sin un título es un fracaso trágico para el individuo y un golpe para la escuela", dijo María de SALAR Stockhaus en un comunicado.

Esta organzación recomienda cinco estrategias para reducir las altas de Suecia tasa de deserción escolar.

Además, las escuelas interesadas en ver más estudiantes graduados a tiempo deben velar por que los estudiantes elijan los programas que se adapten a sus habilidades e intereses, e involucrarlos en la conformación del trabajo de la escuela, ya que la escuelaes la que debe hacer lainclusión escolar según la valoración individual de los estudiantes y según las necesidades de estos últimos.

"Las razones de por qué las personas abandonan sus estudios es variable. Con el fin de implementar con éxito las medidas que proponemos, es necesario que haya una visión común por parte de personal de la escuela así como la cooperación entre las escuelas, el hogar, la comunidad empresarial, la sociedad civil, y los servicios sociales ", dijo Stockhaus.

"Con el trabajo orientado a objetivos, duro y persistente, los municipios y las escuelas pueden evitar que los estudiantes abandonen la escuela secundaria."

Fuente: The Local

Jaimito le dice a su maestra...


-Maestra, estoy enamorado de usted.

-Pero Jaimito , a mi no me gustan los niños.
-No importa maestra, los evitaremos con preservativos

Fuente de la imagen:yarbroughfabfive

Jaimito/Pepito/Benito es el protagonista de los popularmente conocidos como chistes de "Jaimito". Es un niño pequeño bastante travieso, que continuamente está haciendo preguntas pícaras y jugándole bromas a la gente. Estos chistes a menudo son verdes y tratan temas sexuales o considerados de mal gusto. Este personaje es usado ampliamente en los países de Latinoamérica.

Gracias a Rosa Vivas por el envío

miércoles, 13 de junio de 2012

Eduardo Galeano: Algunos no se dan cuenta de que murieron hace muchos años,

artículo escrito por Ima Sanchís,
del diario
La Vanguardia.com

"Lo entrevisté a los 60, a los 67 y a los 71 años y lo volveré a entrevistar mientras se deje, porque es una de las mentes más lúcidas y menos pedantes que conozco. Siempre original, su revisión de la historia, que cuenta a través de lo pequeño, ofrece la perspectiva de una sensibilidad que observa lo humano y sus hechos por primera vez. Así rescató la memoria de América Latina en su trilogía Memorias del fuego y siguió con su afilada mirada contándonos en varios libros hechos de pequeños textos sus reflexiones sobre el mundo y los mundos que contiene. Los hijos de los días (Siglo XXI) tiene una historia por día, de enero a diciembre, porque estamos hechos, dice, de átomos y de historias."


L
a mayoría trabaja a contracorazón y termina viviendo una vida que no es la suya por las necesidades materiales, y eso es lo que hace que algunos no se den cuenta de que murieron hace muchos años, la última vez que fueron capaces de decir no.

¿Es una utopía un mundo en el que la gente haga lo que le gusta?
Como dice el patriarca del cine argentino, Fernando Birri, la utopía sirve para caminar. A mí me gusta mucho ver el universo por el ojo de la cerradura.

¿Desde lo pequeño?
Sí, para no confundir la grandeza con lo grandote, una de las confusiones del mundo actual. La grandeza no está en los hechos espectaculares, está en la vida cotidiana.

Hay que endulzarla.
En el manicomio general, los franceses dictaron una ley que era un acto de cordura: ya que tenemos máquinas capaces, tengamos 35 horas de trabajo semanal, pero duró 10 años. ¿Por qué el progreso tecnológico tiene que producir angustia y desempleo?

El 99% de las especies del planeta no viven para trabajar, y no les va tan mal.
Nosotros nos hemos especializado en ser instrumentos de nuestros instrumentos, y somos los únicos capaces de destinar nuestros mejores recursos al exterminio loco. Cada minuto el mundo destina tres millones de dólares a gastos militares y mueren 15 niños de enfermedades curables. ¿Qué clase de especie es esta que dice ser la racional?

¿Qué faceta humana nos destruye?
El conformismo, la aceptación de la realidad como un destino y no como un desafío que nos invita al cambio, a resistir, a rebelarnos, a imaginar en lugar de vivir el futuro como una penitencia inevitable.

Y eso hay que hacerlo en compañía.
Sí, en solidaridad, que es un sentimiento horizontal. La caridad es vertical y no me gusta. Hay un viejo proverbio africano que dice que el que da está siempre por encima de la mano que recibe. De hecho, nuestros antepasados sobrevivieron porque supieron repartir la comida y defenderse juntos.

Pese a ello, somos tan destructivos...
Me imagino un juicio universal a la condición humana de las plantas y los animales, apuntándonos con sus patitas y con sus ramitas y preguntándonos: ¿qué han hecho del mundo?, ¿por qué nos mataron? Qué terrible confusión creernos dueños de la naturaleza.

Fuente:
La Vanguardia.com