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Supe de Antonio Escohotado, filósofo, abogado y autoridad mundial en el tema de las drogas, hace más de 20 años, en los tiempos en que asistí a los seminarios de mitología griega dictados por el profesor Jaime López-Sanz, especialmente uno relacionado con el dios de los excesos, las mujeres y la locura; un curso para el que redacté el ensayo 'Dionisios: Dios del vino y transporte a la manía', (el original tiene 12 págs) gracias a la lectura de "Historia general de las Drogas", de Antonio Escohotado. A continuación, una entrevista a este 'experto en sustancias problemáticas' publicado en la página Jot Down.
Según algunas voces esto habría sido consecuencia de la desregulación bancaria, de un exceso de liberalismo.
Desafiando temperaturas bajo cero, en sucesivas sesiones fotográficas, Natalia Avseenko, de 36 años, profesora de yoga y meditación (disciplina que utiliza para poder controlar la respiración bajo el agua) y dos veces campeona mundial en buceo libre, nadó desnuda con dos ballenas belugas (una especie de cetáceo de la familia de los delfines) en las aguas del Ártico en un experimento científico único y controversial, cuyo objetivo era filmar un video sobre el buceo libre y, "comprobar la teoría de que las belugas y los delfines tienen una especie de radar que registra las ondas de los humanos bajo el agua y ver cómo esto afecta su comportamiento", dijo Avseenko a BBC Mundo.
Avseenko había oído que "cuando las belugas ven a una persona vulnerable intentan ayudarla", y quería comprobar si esto era cierto.
Los buzos expertos rusos tomaron la temperatura del agua y estaba a menos de 1.5 grados centígrados.
Hay alrededor de 100 mil belugas en libertad. Su amplia gama de "expresiones faciales" es por que tienen una estructura ósea más flexible que otras ballenas, y ciertamente, estos dos tenían una gran sonrisa para el desnudo de Natalia.
Natalia medita antes de sumergirse para lograr el mayor tiempo posible de buceo con las ballenas beluga.
Grandes trozos de hielo recortado y sacado del piso donde Natalia habrá de nadar con las ballenas.
brá de nadar con las ballenas



Las belugas tienen una pequeña joroba en la cabeza que utilizan para la eco-localización y se pensaba que habría más posibilidades de entablar una relación con ellas sin la ropa como una barrera.




















"Cuando entré al agua desnuda mi sangre se llenó de adrenalina y las belugas lo sintieron. Al principio parecían asustadas, se sorprendieron al percibir que yo estaba en shock, porque ya me conocían. Pero luego, cuando vieron que tenía frío, se me acercaron, querían ayudarme. Me tocaban y trataban de llevarme a la superficie". 





Como en una escena de algún clasico de una pintura pre-rrafaelista Natalia Avseenko nada en las gélidas aguas del Ártico con las ballenas beluga.
Natalia estuvo con las ballenas 12 minutos inolvidables en intervalos pues, cada 3 o 4 minutos de apnea subía a la superficie. "Me sentí muy agradecida", dice.
Avseenko concluyó que "las belugas sienten la energía del humano y si perciben algún bloqueo en el flujo de energía tratan de sanarlo. Cambian a las personas".