viernes, 6 de abril de 2012

Labios de Babel

"Lips of Babel: un corto donde Elle Muliarchyk mezcla su interés por los idiomas con su experiencia en el mundo de la imagen-fashion. Un hipnótico video de una serie de close up de labios de modelos recitando trabalenguas en sus lenguas nativas.

La fotografa Elle Mulyarchykc creció hablando una media docena de idiomas: checo, vietnamita, francés e italiano. Estas dos últimas lenguas las aprendió en su breve carrera como modelo, ocupación que dejó a los 21 años al sentirse decepcionada, y que la impulsó a la fotografía.

Elle Muliarchyk, artista políglota de influencias enraizadas en el mundo de la moda, nació e
n Bielorrusia, creció en Vietnam y en la República Checa, y fue educada por un padre diplomático y una madre periodista y lingüista. Todo un crisol de influjos presente en la estética de la fotografa.

Según Wikipedia, los trabalenguas son oraciones o textos breves creados con el fin de que al pronunciarlos en voz alta nos resulte difícil decirlos. Así mismo, son usados como ejercicio para desarrollar una dicción ágil y libre de trabas. Estas oraciones son un tipo de literatura popular de naturaleza oral. Los trabalenguas sirven especialmente, para hacer a uno equivocarse tantas veces como sea necesario pues, las personas que los pronuncian no pueden decirlos y he allí donde está el juego o la dificultad.





"Los trabalenguas son algo que todos tenemos de la infancia", dice Elle Muliarchyk y añade, que "a menudo informan sobre la cultura de origen". Un trabalengua de Nigeria se traduce como "Señora Costurera, ¿por qué estás tan triste? ¿Una gallina puso un huevo en el vestido que acaba de hacer?", mientras otro, de la India: "Un marido golpeó a su esposa sin ninguna razón aparente".


Cuando "Labios de Babel" se convirtió en proyecto rápidamente la noticia se extendió boca a boca dentro del mundo de la moda. Gracias a ello, Muliarchyk pudo contar con 50 labios femeninos dispuestos a pronunciar 50 trabalenguas. Los primeros 24 están en este video de Vimeo, que aparte de ser muy graciosos de oir, uno casi alucina cuando ve "Labios de Babel" a pantalla completa.


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Fuentes:
-http://www.managementartists.com/photography/elle-muliarchyk

-http://www.behance.net/?sort=featured_date&time=all&content=projects&search=ElleMuliarchyk

http://www.behance.net

http://ellesblog.com/



Judas como manipulación política en el Nuevo Testamento

Por ser hoy Viernes Santo repetimos un post que publiqué por primera vez aquí, el 24 de abril de 2011. Se trata de una investigación final para un seminario universitario que realicé hace algunos años en la Universidad Central de Venezuela:

***

Análisis de los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) y el evangelio de San Juan en torno a la figura de Judas Iscariote

Los Evangelios, de Alberto Montt. Tomado de En dosis diarias.

I


La ficción o fábula conocida como la Pasión y Muerte de Jesucristo fue redactada como una tarea política, cuyo objeto era expurgar a los cristianos del descrédito de la hostilidad del Imperio romano, y también para exculpar a los romanos de la muerte de Jesús. Para realizar dicho plan los escritos neo testamentarios se valieron de una muy conveniente traición perpetrada por un oportuno villano: Judas Iscariote, apóstol tesorero de Jesús y de sus discípulos, que debido a su usura y enorme infidelidad -dicen los escritos-, provocó la mortal crucifixión del Maestro del cristianismo. Un deceso concebido como un sacrificio cuyo fin sería redimir a la humanidad.

Ahora bien, para que la redención suceda es obligatorio que Jesús muera, y el plan que dios tiene para redimir a la humanidad es que el hijo de José y María se sacrifique por medio de su pasión y muerte a causa de una traición, es decir, que el tema de la traición es menester para que Jesús se convierta en redentor, así mismo es necesario que dentro de ese plan de dios haya alguien que traicione a Jesús; y ése alguien no es cualquier discípulo de Cristo.

El señalado como traidor, machacan los cuatro evangelios, pertenece a una raza en particular, raza que -acusan los escritos en cuestión- dirigió e inició la muerte de Jesús: Judas Iscariote junto a los judíos, aparecen en los cuatro evangelios como los “directores de escena y los que manejan los hilos[1] de la muerte de Cristo, ya sea se trate de un Judas acompañado de una muchedumbre armada de judíos para prender a Jesucristo, o de los sumos sacerdotes y fariseos que instigan al apóstol a realizar la traición.

imagen de deviantart

¿Porqué Dios no escogió otro tema para que se diese la redención? ¿acaso no era más sencillo y lógico que la muerte del hijo de Dios fuese ocasionada por ejemplo, debido a un equívoco, una confusión o por haber ingerido algún alimento en mal estado, como Buda?. Si Dios hubiera elegido alguna de estas opciones entonces los judíos habrían quedado libres de tan grave imputación, la pasión y muerte de Jesús no tendría sentido alguno, y el sacrificio del “rey de los judíos” con miras a la redención de todos nosotros nunca hubiera sido posible.

II

Para comprender el porqué los cuatro evangelios -escritos aproximadamente en los años 70 a 95 d.C.- señalan a los judíos como responsables de la muerte de Cristo, hay que tomar en cuenta la realidad política existente en la Palestina de entonces, la cual vivía una guerra tras otra protagonizada principalmente por los Zelotes, partido político-religioso fundado en Galilea en el año 6 d.C. y comandado por Judas el Galileo. Este movimiento que agrupaba a los judíos radicales opositores al imperio desarrolló en Galilea la mayor resistencia contra el dominio romano, y desde esa provincia judía la rebelión antiromana se propagó a Judea. Desde Galilea partieron 61 guerras desde el año 165 a.C. hasta el año 135 d.C., por tanto, pertenecer a esa región en tiempos de Jesús era como ser de Hamas en la Palestina del presente siglo.

Mihály Munkácsy(1844-1900) Cristo delante de Pilátos 1881. Tomada de idlespeculations-terryprest

El enfrentamiento entre los galileos y el procurador Pilato había dado lugar a grandes derramamientos de sangre y hasta el dialecto galileo era causa para sospechar alguna sedición, e igualmente ser cristiano, daba motivo a la desconfianza romana y recordemos lo mencionado en el anterior párrafo, esto es, que durante toda la existencia de Jesús se vivían en Judea continuos levantamientos armados judíos hacia el estado romano, y que el nombre “cristiano” era asociado a las cruentas revueltas de los países de Oriente Medio, ligado de forma inseparable al término “acciones punibles[2] aunque lingüísticamente fueran dos términos distintos.

Al respecto Uta Ranke-Heinemann dice:

En todo caso, el simple nombre “cristianos” provocaba una sensación

de alarma a los romanos. Por eso, el cristianismo primitivo, que

estaba en vías de propagarse por el imperio romano, no podía

permitirse propagar como Mesías a un ajusticiado como criminal

contra el estado romano, sino, más bien, a un perseguido y traicionado

injustamente por los de su propio pueblo..[1]

III

Las exégesis realizadas por Mateo, Marcos, Lucas y Juan solucionan de maneras distintas la empresa de liberar a los romanos de la culpa por la muerte de Jesús y atribuirla a los judíos. En los sinópticos son los judíos los que detienen a Jesús y lo enjuician. En Juan, la captura del Nazareno es realizada por los romanos pero son los judíos los autores intelectuales y guías de la aprehensión de Cristo pero, todos los evangelios coinciden en hacer mucho hincapié para exculpar a Pilato hasta el punto de llegar a crear un personaje que no tiene nada que ver con la historia real del sanguinario Procurador romano. El artilugio aquí es poner en boca de Pilato la declaración de inocencia con respecto a los cargos imputados a Jesús, señalando así la deshonra de los judíos en cuanto a no poseer escrúpulo alguno en derramar sangre inocente, incluso divina. Al respecto la teóloga Uta Ranke-Heinemann expresa que gracias a ello, Pilato pone de manifiesto que los judíos son una manada de asesinos.


Pilatos con soldados romanos en el film "La vida de Brian", de Monty Piton

Los hechos que precedieron a la muerte de Jesús están cargados de predisposiciones hacia los hebreos, pero la cena pascual o última comida de Cristo es esencial en los cuatro evangelios, tanto para incriminar a los “descendientes de Abrahán” como para comprender las invenciones que rodean la traición consumada por Judas Iscariote, ya que más allá de las divergencias entre Juan y los sinópticos con respecto a la última cena, los escritos neo testamentarios dan a ésta un nuevo -y falso- sentido. Los datos históricos objetivos relacionados con la cena pascual no concuerdan con las interpretaciones realizadas por los evangelistas en sus textos, y las acciones y descripciones que rodean la traición de Judas son tan divergentes entre sí que los acontecimientos se desarticulan de lo real, mostrándonos el verdadero rostro de Judas y su traición: el de ser nada más que una fábula.

Los escritos neo testamentarios señalan que la traición consumada por el apóstol Judas Iscariote, fue anunciada por Jesús dentro del marco de una comida denominada cena pascual, que de acuerdo con la historia real de los judíos se celebraba el 14 y 15 de Nisan [4] , -Nisan era el mes del comienzo de la primavera y el primer mes del año judío. Cada día judío se iniciaba desde el atardecer y culminaba al anochecer del día siguiente, de tal modo que la pascua judía duraba desde el atardecer del 14 hasta el atardecer del 15 de Nisan, y a esta celebración se le unía la fiesta de los panes ácimos, desde el atardecer del 15 de Nisan hasta el 21 de Nisan. La comida pascual comenzaba pues, una vez caída la noche y debía estar terminada antes de la mañana del 15 de Nisan.


Tomada de coadezcofrade.

Todo lo anterior, sitúa a la cena pascual dentro de una dimensión temporal específica, en la cual, según los sinópticos, Jesús celebró la comida el 14 de Nisan para luego morir un día viernes (el viernes santo), sin embargo, a ese fatal día, de acuerdo con Uta Ranke Heinemann, corresponden dos fechas distintas, el 15 de Nisan en los sinópticos y el 14 de Nisan en Juan, lo cual nos lleva a plantearnos lo siguiente: si Jesús murió un 15 del comienzo de la primavera (sinópticos), el poco tiempo transcurrido entre la Cena del Adios de Jesús y la crucifixión es terrenalmente imposible; y mucho más, al tomar en cuenta que en esos dos días también ocurrieron otros eventos tales como, la ausencia “virtual” de Judas en la comida, la ida de Jesús a donde quiera que fuese con sus discípulos a fin de orar; el lavatorio de pies (Jn,13:12); el interrogatorio en casa del sacerdote Caifas, el padecimiento “bajo el poder de Poncio Pilato”, una agonía de seis horas (desde las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde)[5] , y posteriormente ser sepultado, todo ¡en dos atardeceres!.

Tanto los protagonistas de los hechos anteriormente mencionados, como los espectadores interesados en estos acontecimientos no durmieron durante el 14 y 15 de Nisan, y aunque esto no es importante ya que las personas pueden estar sin dormir durante ese tiempo, es irracional someterse a una vigilia de dos días sólo para poder llevar a cabo los fatales eventos en cuestión durante las fechas señaladas en los evangelios, ya que tendrían que darse a través de movimientos de cámara rápida: economía del sufrimiento, diría M. Foucault, y que en el caso de la traición de Judas, sólo podría ser concebida en un mundo sub-atómico en el que una partícula puede comportarse de modos diferentes en un mismo tiempo, o sea, muerte acaecida en el 14 de Nisan y también en el 15 de Nisan, o presencia y no presencia de un hombre en una cena. En fin, acciones que históricamente tuvieron que estar distribuidas en varios días y que fueron comprimidas por los evangelistas como si se tratase de un film de dos horas dedicado a la semana santa, y proyectado durante un fastidioso domingo.

IV

La última cena, de Duccio di Buoninsegna


De acuerdo con los escritos sinópticos Judas estuvo presente durante toda la cena pascual, es decir, desde el atardecer del catorce hasta la víspera del 15 del primer año judío o Nisan, de tal manera que el apóstol no pudo haber perpetrado la traición ya que se encontraba en la cena desde el inicio hasta el final de la misma. Sin embargo, Mateo, Marcos y Lucas no mencionan alguna ausencia de Judas a pesar que un alejamiento semejante merece ser divulgado pero, en el evangelio de Juan -redactado mucho después que los sinópticos- Judas sí se ausenta de la cena, y lo hace porque Juan, o el que utilizó este nombre y redactó dicho evangelio, seguramente se percató que a Judas no le hubiera dado tiempo de realizar la traición si permanecía durante toda la comida pascual.

Veamos lo que dicen algunos de los evangelios sinópticos con respecto a la cena pascual y Judas, y posteriormente revisemos a Juan. Comencemos con Mateo:

Luego de anunciar la traición que habría de ser cometida por uno de los doce, éstos le interrogan si alguno de ellos es el desleal, y Judas al preguntar lo mismo a Jesús éste último lo acusa de forma directa e insólitamente todos los apóstoles continúan comiendo tranquilamente obviando tan grave imputación, y ni siquiera Judas se defiende o dice algo al respecto:

Tomando la palabra Judas, que ya estaba para traicionarlo dijo: "No

soy yo, ¿verdad, Rabí?" Le dijo: "Tu mismo [lo] dijiste".


Al concluir la comida, Jesús se retira a Getsemaní con los 12 apóstoles reunidos en torno a él, incluído el apóstol Judas Iscariote:

Entonces Jesús fue con ellos al lugar llamado Getsemaní,

y dijo, a los discípulos: "Siéntense aquí mientras voy allá a

orar"[6]


Después de orar, regresa y encuentra a los apóstoles durmiendo, por lo que Jesús los conmina a estar alertas (Mt 26:40). Jesús, repite dos veces más las acciones de apartarse de ellos, rezar, retornar al lugar donde se encontraban sus discípulos y hallarlos de nuevo, en los brazos de Morfeo (Mt 26:42,43), comportamiento que delata una enorme irresponsabilidad por parte de los apóstoles, quienes además aparecen como indiferentes y sordos ante el pedimento de su guía espiritual de estar vigilantes junto con él (Mt 26:38,40,43). Tales conductas propician las siguientes interrogantes:

Los Apóstoles duermen mirentras Jesús reza en Getsemaní. "Agonía en el Jardín", Andrea Mantegna (1460).

¿Qué clase de fieles eran los apóstoles? ¿verdaderamente amaban a su maestro? Pues, si ellos creían en la palabra de Jesús, lo más razonable era le prestaran la máxima atención el día de la cena pascual, día en que Jesús anunciaba que pronto moriría; noticia que por demás debería haber generado gran preocupación entre los seguidores del Galileo pero, prosigamos con los sinópticos.

En la tercera ocasión que Jesús descubre dormidos a sus doce adeptos procede a regañarlos y decirles, se levanten a objeto de marcharse más, de pronto aparece Judas con una turba enardecida, y cómo todo en estos libros es milagroso, quizás Judas tenía el poder de dividirse en dos personas al mismo tiempo:


La primera infografía en idioma español publicada en la prensa, año 1638.

"Prodigioso volcán de fuego, que exhala en medio del mar Océano, enfrente de la isla de San Miguel, una de las Terceras, y nueva isla que ha formado", de esta manera da inicio la primera infografía publicada en un periódico en Madrid en 1638. Se trataba del nacimiento de un volcán en las Islas Azores, y que en aquella época se les conocía también como "Terceras". A mi modo de ver, es hermosa pues me fascinan las infografías, y en este blog hemos publicado un montón.


Fuente

jueves, 5 de abril de 2012

"Que tu vida sea una fricción para detener la máquina", breve historia de los EE.UU, (video)


Encontré un video excelente que narra en forma breve y magistral la historia de los Estados Unidos pero, aún no circula en la red con los subtítulos en español. Sin embargo, existen varios blogs que tienen la traducción al español del video. No te lo pierdas pues estoy segura que te interesará sobremanera saber lo que hay detrás del llamado Mito estadounidense, ése que proclama insistentemente a todos sus ciudadanos y a todas las naciones del mundo -invadidas o no- que Estados Unidos busca la igualdad para la humanidad entera, y que los propósitos de ese país para con el mundo son "nobles en sus intenciones y esencialmente benevolentes". Un mito sustentado y remachado de tal forma en las identidades de los estadounidenses, que al dudar de tal creencia es como si también dudasen de sí mismos.

En este video se devela de qué manera se sustenta el mito de "
la benevolencia altruista y heroica de los EE.UU" a través de imágenes que atraparán completamente tu atención, imágenes que te mostramos por medio de algunas capturas de pantallas hechas al video, y que son una pequeña muestra del contenido visual de este excelente documento. Anímate a ver el video completo porque estoy segura que no te arrepentirás.

Transcripción


"La pesadilla y la locura son semejantes: estados misteriosos e involuntarios que sesgan y distorsionan la realidad objetiva. Se despierta de la pesadilla; de la locura no se despierta.

La pregunta esencial de nuestra era es si los estadounidenses viven en un estado o el otro.

Durante doscientos años se ha adoctrinado a los estadounidenses con una mitología creada, impuesta y sustentada por una cábala manipuladora: la elite financiera que basó su control absoluto en la fuerza y la sangre, la buena voluntad, la ignorancia y la credulidad de de su ciudadanía.

EE.UU. comenzó con la invasión de un continente poblado y el genocidio de su pueblo nativo. Una vez establecido sólidamente, injertó la esclavización de otra raza sobre esa base.

Con esos dos pilares del Estado firmemente en su sitio se declaró una nación independiente en un documento que proclamaba noblemente la igualdad de toda la humanidad.

Con ese acto de monumental hipocresía comenzó el mito de EE.UU.

...



Se escribió una constitución que llegó a considerarse la Escritura Sagrada Estadounidense. Sus propósitos iniciales eran la defensa de la propiedad privada y la supresión de la democracia de masas. Ha cumplido esos dos mandatos más allá de los sueños más osados de sus creadores.

Una vez que la oligarquía existente se aseguró legalmente y se exterminó a la mayoría del pueblo nativo, la clase gobernante aumentó fantásticamente su riqueza y poder en el Siglo XIX, utilizando al gobierno como una herramienta suya, explotando hasta el límite el mecanismo de las corporaciones legalmente constituidas.

Con su fenomenal poder del dinero, la elite financiera comenzó a utilizar a los militares para expandir su influencia más allá del continente. Anexionaron, invadieron y poseyeron directamente regiones territorios, islas y países enteros aplastando, reprimiendo y gobernando a sus poblaciones.

Los estadounidenses de a pie, como cualquier pueblo, necesitan creer que sea lo que sea lo que emprende la elite gobernante en nombre de su nación es esencialmente benevolente, noble en sus intenciones y justificado en los hechos, así que hubo que modificar radicalmente el mito para llevar a cabo la expansión imperial.


La historia fundacional fue que los estadounidenses habían llegado a una tierra de nadie repleta de salvajes impíos, y mediante su invencible fuerza de carácter, determinación y pureza, amansaron el país y ganaron de forma honorable en derecho a poseer su dadivoso hogar.

En la era de expansión extra-territorial esa versión se pulió para justificar y ennoblecer el imperialismo. El nuevo corolario era que EE.UU. no podía ignorar la brutalidad colonial pero se veía obligado por el Destino Manifiesto que nos condujo a civilizar nuestro propio continente, a realizar nuestra misión en la aterradora oscuridad dondequiera que la tiranía creara abuso y sufrimiento.

Un mito nacional que agrupa absolutamente la lealtad de un pueblo a su gobierno debe ser un sutil y poderoso elixir que eleva y aumenta la autoestima de ese pueblo. La política parecerá entonces una extensión de la voluntad innata de su superior ciudadanía y la base de una arrogancia justificada hacia el mundo inferior.

El simple y poderoso mito de la benevolencia altruista y heroica de EE.UU., formado y mantenido por la elite financiera/política del poder, inculcó a los estadounidenses un profundo y escandalosamente egotista sentido de superioridad racial que, movilizado en apoyo a diversas empresas imperiales, ha dado a todas esas aventuras el carácter de una cruzada casi religiosa. De esta manera, el imperialismo insaciable adquiere la aparente perfección moral de un silogismo.

...

Con la Segunda Guerra Mundial, el mundo se volvió a configurar. El capitalismo estadounidense emergió supremo del horror que prácticamente había destrozado a sus socios capitalistas. La Unión Soviética, sin embargo, después de haber sufrido de lejos la mayor devastación por parte de la Alemania nazi, había emergido sorprendentemente de su ruina para convertirse en el principal desafío a EE.UU. como potencia mundial.

Ese desafío no fue competitivo, fue sistémico: El comunismo soviético fue una amenaza directa a la hegemonía estadounidense porque refutaba categóricamente la base filosófica del capitalismo depredador. Basado en Marx y Lenin, atacaba los males inherentes del capitalismo, monstruosas desigualdades y flagrantes injusticias que, exacerbadas por la especulación, la explotación y el fraude, lo destruiría. Y promovía la revolución mundial con ese fin.

El enfrentamiento de gigantes en la Guerra Fría necesitó un ulterior refinamiento del mito estadounidense. Entonces, en lugar de simplemente intervenir en situaciones en las que despotismo o tiranía exigían que EE.UU. implantara por la fuerza su justa y ética democracia, EE.UU. tuvo que convertirse en el escudo y el bastión del sagrado sistema capitalista en el cual “la libre empresa” se identificó cada vez más, como por parte de magia, con la democracia, y había que defenderla de la misma manera.

Esta versión prevaleció durante numerosos enfrentamientos por encargo en todo el globo en la era de la Destrucción Mutuamente Asegurada y sobrevivió incluso a la debacle de Vietnam, durando hasta el colapso de la Unión Soviética, mientras la corriente de propaganda se hacía más intensa y dominante. La radio y la televisión sometieron a los estadounidenses a una ininterrumpida andanada de súper-patriotismo en la que la superioridad moral de EE.UU., es obvia y sus autoproclamados valores de generosidad y decencia son sus pruebas indiscutibles.

La implosión de la Unión Soviética dejó a EE.UU., en su propia terminología, como “Única Superpotencia en un Mundo Unipolar”. Esto, sin embargo, no llevó a una disminución del mito. El efecto práctico de la ausencia de un enemigo apocalíptico –en aquel entonces no era plausible presentar a China en ese papel– fue sobrecargarlo aumentando su elemento de puro egotismo. EE.UU. ya no tenía el papel de defender el “Mundo Libre” contra una herejía monstruosa; ahora, gracias a su beatífico “excepcionalismo”, universalmente reconocido, debía supervisarlo y controlarlo en función de los intereses, o en beneficio, de naciones inferiores.

...

“El poder corrompe”, dijo Lord Mahan, “y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Cuando se desintegró el único rival y contrapeso del poder estadounidense, hubo una sensación dentro de la elite del poder de EE.UU. de que existía la oportunidad, por primera vez en la historia, de que un país dominara absolutamente y controlara efectivamente a todo el mundo.



Este consenso se expresó en una declaración política compuesta por un cuadro de importantes protagonistas derechistas que representan masivos intereses capitalistas corporativos llamado Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense. Este manifiesto triunfalista trazó un plan para el acceso y control absoluto de EE.UU. de los recursos esenciales y materias primas en todo el mundo, garantizado por las fuerzas armadas que impondrían una Dominación de Espectro Completo.

El Mito Estadounidense, que parecía haber perdido ímpetu y su principio animador en la totalmente inesperada “victoria” en la Guerra Fría, ahora se activó con una esencia menos defensiva y reactiva, y recibió el brillante resplandor y la pátina de una auténtica y, por primera vez, autodeclarada y articulada, misión imperial.


El ataque a las Torres, una provocación inimaginable, fue el mecanismo detonador para el lanzamiento explosivo del esfuerzo para imponer en la práctica el modelo imperial en el mundo.

Indudablemente ha sido el fracaso más espectacular de la historia de la desgracia estadounidense. Después de una década marcada por el derroche de billones de dólares y de decenas de miles de vidas estadounidenses, la asombrosa bancarrota de esa nación robada desde el interior, y la resultante recesión más dañina que la Gran Depresión, EE.UU. Imperial no vio nada que recompensara la demencia ruinosa de su arrogante extralimitación sino solo desastres inequívocos en Irak, Afganistán, y Pakistán, sin que se vea un fin de la locura.

Un observador imparcial diría que el hipnótico agarre del Mito Estadounidense en la lealtad de la gente solo ha producido desgracia y desastre y ha marcado un camino directo hacia la inevitable decadencia y ruina imperial. Sería indiscutible sobre alguna base racional, pero confunde enteramente el motivo y el propósito del mito. El Mito Estadounidense nunca tuvo el propósito de servir los intereses de su país o de su pueblo: solo se creó para reforzar, proteger y exaltar a la clase financiera gobernante. Lo ha hecho con un éxito sorprendente e intacto que pasma la imaginación.

El saqueo masivo de las finanzas de las guerras de Irak, Afganistán y Pakistán para enriquecer a la Tiranía Corporativa –porque en eso se ha convertido– es de una escala propia única sin comparación, en su flagrante obscenidad, en toda la larga historia de la guerra.


Ni el Pentágono ni otra rama del gobierno de EE.UU. pueden rendir alguna cuenta de los muchos miles de millones de dólares de los impuestos que se han desvanecido, evaporados. No cabe la menor duda de que más allá de los contratos sin licitación inflados escandalosamente y entregados a los gigantes favoritos corporativos con sus absurdas ganancias garantizadas, gran parte del dinero simplemente se robó a manos llenas a pesar de los militares –o por medio de ellos- y distribuido entre ladrones y cómplices a paladas… por conveniencia, presumiblemente.

...

Mientras tenía lugar ese robo al por mayor bajo la supervisión de los militares en el exterior, la Tiranía Corporativa había desarrollado todo un conjunto de mecanismos impenetrablemente complejos para la generación de dinero sin ninguna fuente o resultado económico en el país.

La única motivación y propósito del capitalismo es la consecución de beneficios. Según ese cálculo, la reducción de los costes de producción aumenta el margen de ganancias. Esto lleva a la conclusión obvia de que si los costes de producción se acercan a cero, el beneficio se maximiza.

La teoría capitalista no incluye ninguna provisión para el bien social. Las corporaciones, creadas para optimizar la oportunidad de negocios mediante la especialización eficiente, eran necesarias originalmente para operar en función del beneficio público, pero esa provisión se manipuló y se olvidó rápidamente.

Los tribunales estadounidenses siempre han favorecido las concentraciones corporativas de la riqueza ya que, como el Congreso, existen para servir los intereses de los adinerados. El Mito Estadounidense se creó con el fin de suministrar una cobertura para que la oligarquía financiera explote al país y a su ciudadanía. Y el aparato judicial ha colaborado consecuentemente con sus dictámenes a favor de las corporaciones y contra el pueblo.

Por cierto, sin considerar siquiera el tema legalmente, la Corte Suprema otorgó hace tiempo “personalidad” a las corporaciones, es decir todos los derechos de los seres humanos según la Constitución. La forma en la que ocurrió esta farsa muestra que la Corte prefirió incorporar esta perversión del propósito evidente de la 14ª Enmienda como una suposición no examinada en lugar de arriesgar un eventual test que indudablemente hubiera creado indignación pública.

En vista de la colusión del Congreso y de los tribunales para asegurar la invulnerabilidad de la Tiranía Corporativa y del principio de que el único deber de las corporaciones es la maximización de los beneficios, no fue sorprendente que los grandes bancos, las inmensas agencias de bolsa, los gigantescos conglomerados de seguros, los opulentos fondos de alto riesgo y las agencias crediticias que pretenden certificar su trabajo, se involucraran todos en masivo y sistémico fraude y engaño precisamente con ese propósito. El resultado fue el crac de 2008, la recesión y el sorprendente e inaudito rescate de los grandes bancos, las casas de inversión y los conglomerados de seguros y crédito, con dólares del contribuyente. Basta de hablar de la bendita Mano Invisible del Libre Mercado…

...

Las últimas décadas han presenciado dos grandes tendencias relacionadas con la mecánica geopolítica estadounidense, ambas con efectos calamitosos en el poder del Mito Estadounidense. Primero, cualquier creencia que pueda haber albergado el mundo en general en dicho Mito ha sido desbaratada por una serie catastrófica de fracasos y desastres absurdos e irrecuperables, que han llevado a la erosión de su eficacia en el interior. Segundo, como reacción, el Estado ha hecho esfuerzos crecientemente burdos para mejorar el decreciente poder del Mito mediante la imposición de métodos totalitarios de vigilancia, intimidación y coerción del pueblo estadounidense en un grado sin precedentes de alcance y tamaño.

Todo el resonante aparato medieval de la Seguridad Interior que ha brotado como una enorme callampa venenosa desde el 11-S con su brutal mentalidad de estado policial; la odiosa Ley Patriota con sus flagrantes subversiones de la Declaración de Derechos; el interminable mercadeo terrorista basado en fantasías de medios corporativos prostituidos con sus payasos y arpías que inflan el temor y la cólera de los mal informados: todo este esfuerzo sombrío y represivo es un esfuerzo concertado para distraer a los estadounidenses de las verdaderas causas de sus sufrimientos, abuso y opresión.

Y sin embargo, incluso con un Mito Estadounidense que está total e irreparablemente agujereado y que se ha desvelado como el tejido de mentiras, engaños y fraudes que siempre ha sido, todavía mantiene de alguna manera su fenomenal poder sobre la gran masa del pueblo de EE.UU. La trágica realidad es que, para la mayoría, sus propias identidades han sido tan profunda y exhaustivamente imbuidas con el mito que dudar de él es dudar de sí mismos.

...

Por lo tanto el Mito Estadounidense ha muerto, pero sigue viviendo en su mortalidad, disimulando horriblemente nuestra economía, nuestra sociedad en bancarrota, nuestra teatral farsa democrática, mientras tifones de inminente desastre social, económico y ecológico se acumulan con sus truenos cargados de relámpagos en el futuro sombrío que nos espera.

¿Y qué sigue ocultando defectuosamente ese mito muerto a los estadounidenses? ¿Qué existe fuera y más allá del muro opaco de deshonestidad y engaño? ¿Cuál es el horror que ese Mito ha ocultado durante tanto tiempo y tan efectivamente?

Es el mundo que ha sufrido una explotación continua por la violencia de nuestra manía imperialista. Son las numerosas economías destrozadas y saqueadas por nuestros regímenes impuestos de depredadora austeridad capitalista. Son los cientos de millones de niños hambrientos, privados y desfallecidos sacrificados por la especulación de las materias primas en Wall Street. Son las multitudes de gente humilde, inocente, ignorante, que apenas sobrevive en regímenes absolutistas y dictatoriales reforzados en su bárbara crueldad por nuestros militares, mientras nuestros bancos extraen los beneficios restantes después de que han armado a sus brutales policías y ejércitos y han sobornado a sus reyes, jeques o generales. Son los millones de muertos y mutilados en las poblaciones violadas en las que deja su sangriento rastro nuestra asesina fuerza destructora en Irak, Afganistán y Pakistán. Es el desolador legado de odio y rechazo, desdén y miedo, que EE.UU. ha generado en todos los rincones del planeta.

Y en casa, ¿en qué hemos sido tan cómplices los estadounidenses al ocultarlo en nuestra devoción a la perversa leyenda que ha llegado a habitar nuestras almas como un demonio?

Son los millones de personas que carecen de trabajo y sin esperanza en su edad madura, cuyos puestos de trabajo y hogares han sido devorados por la cruel máquina fraudulenta de Wall Street. Son las numerosas ciudades y pueblos con industrias cerradas y fábricas abandonadas o desmanteladas y embarcadas al exterior. Son nuestras escuelas públicas en decadencia y desintegración, nuestros estados y condados en bancarrota, nuestros abrumados y anticuados sistemas de transporte público, nuestra infraestructura obsoleta y que desaparece, nuestro abarrotado, irracional, complejo carcelario, nuestro desastroso sistema inadecuado de salud, y sobre todo, el mecanismo represivo de nuestro Estado policial, armado y poderoso, listo para utilizarlo contra el propio pueblo estadounidense.

...

Es donde estamos. La gran pregunta ahora es si como nación somos capaces de despertar de esta larga pesadilla histórica y enfrentar la aterradora y emocionante perspectiva de vivir a plena luz de la realidad sin los falsos soportes y deshonestas elucubraciones de un pueblo embaucado, arreado y deshonrado. O si hemos interiorizado la falsedad y la enfermedad en tal medida que se ha convertido en una forma orgánica, subyugante de demencia.

En 1846, Henry David Thoreau, ofendido hasta el alma por la injusticia de la invasión de México por el gobierno de EE.UU., protestó y fue a la cárcel por sus convicciones. Más tarde, en su ensayo Desobediencia civil dijo lo siguiente:

“Si la injusticia es parte de la fricción necesaria de la máquina del gobierno, vaya y venga, tal vez la fricción se suavice, ciertamente la máquina se desgasta. Si la injusticia tiene un resorte, una polea, un cable, una manivela exclusivamente para sí, quizá puedas considerar si el remedio no es peor que la enfermedad; pero si es de tal naturaleza que te exige que seas el agente de injusticia para otro, entonces yo te digo, no cumplas la ley. Deja que tu vida sea la contra fricción que pare la máquina”.

El intento de romper el control del Mito Estadounidense será un desafío titánico, sobrecogedor. Incluso el comienzo de la rebelión abierta contra el poder del Estado de Seguridad Nacional requerirá el valor de enfrentar mucho más que la desaprobación y la denuncia oficial. EE.UU. Imperial no responderá incluso ante la protesta más pacífica y ordenada con otra cosa que una dura represión policial y el nivel de castigo aumentará en relación con el alcance y la seriedad de la acción emprendida.

Las pequeñas protestas no tendrán efecto y carecerán de significado. Eventos de masas organizados, cuando ocurran, harán que todo el feroz y brutalmente motivado aparato del Estado de Seguridad Nacional caiga sobre ellos. Los estadounidenses, con la excepción de nuestra clase marginada que la ha sentido, no tienen experiencia con la represión policial o militar violenta. Los que cometen desobediencia civil pacífica, una primera e inocente táctica de protesta seria, pronto descubrirán a su propio coste cómo funciona. Todo lo que haga el Estado es legal en un Estado de Seguridad Nacional que ha extirpado y erradicado todas las leyes y regulaciones defensivas que tienen el propósito de impedir el abuso del público. Es adonde hemos llegado en EE.UU. como resultado de nuestro largo adoctrinamiento histórico al servicio de nuestra elite financiera, nuestra Clase Gobernante.

Para lograr cualquier salvación de los estadounidenses, para posibilitar una sociedad más justa, humana y enaltecedora de la vida, necesitaremos un abandono total del sistema del Capitalismo Depredador. No ofrece ninguna perspectiva de reforma o mejora y todos hemos presenciado la idiotez del llamado “proceso democrático” que ha estado en acción durante generaciones.

EE.UU. se acerca al mayor punto de crisis de su historia y el terrible cataclismo, cuando tenga lugar, determinará el futuro de nuestro país. Si no podemos, en número dominante, alzarnos para rechazar la despiadada, atolondrada, desalmada máquina del Capitalismo Imperial Depredador, estaremos condenados a un comando fascista y a un horripilante control en el cual los seres humanos son simples posesiones del Estado, unidades de producción o servicio, y entonces tal vez ni siquiera eso, mejor dicho eliminados como exceso de población en ese mundo feliz.

Ese final no es inevitable. No estamos perdidos. Ni siquiera hemos sido derrotados porque hasta ahora no nos hemos involucrado. No hemos honrado nuestra responsabilidad de seres humanos. No nos hemos alzado para defender nuestra humanidad. Hemos dejado que nos gobiernen.

En todo el mundo se puede escuchar y sentir el trueno de un vasto e inconmensurable descontento. En Egipto y España, Jordania y Grecia, Irak y Sudán, Afganistán e Irlanda, Latinoamérica, Medio Oriente y África, la legítima cólera de la humanidad se está expresando contra la mano muerta y asesina del Capitalismo Depredador y sus agencias de violencia. Y aquí, en EE.UU., desde hace tanto tiempo atrapados y encapsulados, inmovilizados como moscas en la miel de una falsa religión de idolatría estatal, la cólera es profunda, popular y creciente.

Los que saben y se preocupan deben mostrar el camino. Como dijo Thomas Paine: estos son “los tiempos que ponen a prueba las almas de los hombres”. Nada está garantizado. Eso no puede importar. No nos preocupan las dificultades o las consecuencias. No podemos permitir que la Máquina de la Injusticia siga adelante. Nos debemos oponer con toda la fuerza moral que tenemos. Debemos actuar con tranquilo valor para enfrentar a un maligno sistema tiránico que destruye la tierra, su vida, y su gente. Debemos poner en juego nuestras vidas para oponernos.


La Máquina de la Pesadilla de explotación rapaz ha derrocado la decencia y la razón de la humanidad y su sangrienta traición inhumana florece sobre nosotros. Esto tiene que terminar.

Que tu vida sea la contra fricción que pare la Máquina."

Fuentes:
http://www.informationclearinghouse.info/article30620.htm
http://www.youtube.com/watch?v=N2Xh5eN2fXY
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=145341

miércoles, 4 de abril de 2012

Nota de suicidio de Dimitris Christoulas, un griego desesperado


Dimitris Christoulas se pegó un tiro esta mañana en la plaza Syntagma de Atenas y dejó para el mundo esta nota de suicidio:

“El Gobierno de Tsolakoglou ha aniquilado toda posibilidad de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un compatriota griego cogiera un kalashnikov, yo le apoyaría), no veo otra solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún días las armas y colgarán a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussolini en 1945″.


El Club de Las Neuronas Muertas lamenta desde el corazón, el alma y el cerebro las penurias que están sufriendo todos los pueblos del mundo ya sea por causa del atraco a banco armado, o por las políticas criminales que los psicopatas económicos han impuesto (e imponen) a los gobiernos-marionetas de turno. Es desgarrador el suicidio como salida a una crisis, sea ésta de cualquier tipo, e imaginamos el pánico y la infinita tristeza que se siente encontrarse sin salida, creerse roto para siempre y reventadas todas las salidas. Sin embargo, abogamos por la vida, y desde este humilde blog, exhortamos e insistimos resistir, rebelarse ante la muerte y organizarse para luchar a por la vida, que en definitiva, es la mejor venganza contra los poderosos, esos disimulados representantes de la parca y promotores de la miseria que por sobre todas las cosas ansían nuestra partida definitiva pues, ello significa
uno menos que se les enfrenta....


Dimitris Christoulas (1935 - 2012).

Fuente:
guerra eterna, demotix